Tras la propuesta del Colegio de Veterinarios de España (Colvet)  de desaconsejar la realización del saneamiento al ganado, en especial las acciones más rutinarias, la Junta de Castilla y León ha aceptado aplazarlo a petición de las organizaciones agrarias, mientras que UGAMA ha mostrado su enfado con la Comunidad de Madrid por rechazar esta posibilidad de suspender la campaña de saneamiento ganadero.

Así, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla y León ha suspendido temporalmente la campaña de saneamiento ganadero, pero a petición de los ganaderos se mantienen la realización de las pruebas previas al movimiento de ganado y/o para la exportación, y a la recuperación de la calificación sanitaria o a la finalización de las actuaciones sanitarias que estuvieran incompletas.

Además quedan suspendidos los plazos de entrega de documentación, comunicación de nacimientos, muertes, etc., y quedan desactivadas las restricciones que automáticamente se establecen por el retraso en la entrega de la copia de los documentos sanitarios de traslado (autoguías).

Se mantienen los periodos de validez de todos los documentos sanitarios de traslados.

UGAMA no entiende que Madrid no acepte una suspensión temporal

Por su parte la Unión de Agricultores Ganaderos y Silvicultores de la Comunidad de Madrid, UGAMA, ha obtenido una respuesta negativa a la solicitud que había hecho al gobierno regional para suspender temporalmente la campaña de saneamiento ganadero.

UGAMA había solicitado al gobierno regional que se suspendiera temporalmente la realización de los saneamientos ganaderos que reúnan toda la cabaña incluidos los pastos comunales, exceptuando los movimientos de animales específicos para vida entre explotaciones y los que, por motivos justificados se soliciten por parte del ganadero.

A esta solicitud, la Comunidad ha respondido con un no y, además, ha señalado que si no se llevan a cabo estas pruebas no se podrá acceder a los pastos comunales lo cual, a juicio de UGAMA, acarrearía un mayor coste junto con una merma de producción y unos daños medioambientales innecesarios.

La organización se muestra contraria a esta decisión que considera injustificada y la califica de despropósito.

«El programa de erradicación de tuberculosis bovina lleva más de 30 años sin erradicar nada y no hay evidencias actuales de que se pueda contagiar a humanos», afirma Alfredo Berrocal, presidente de UGAMA. «Los test de diagnósticos no son en absoluto fiables pues llevamos sacrificados alrededor de 900.000 animales y menos del 10% han dado realmente positivos en las pruebas post mortem realizadas», añade.