UPA CyL lamenta que la rentabilidad de la cosecha de cereal en esta última campaña se la esté ‘comiendo’ en una gran parte el abusivo precio de los fertilizantes, que se ha incrementado respecto al año pasado de media en al menos el 50%. Hasta el punto de que calculan que las subidas en el precio de todos los costes se está llevando al menos los primeros 2.000 kilos de producción por hectárea de cereal.

Con la sementera a la vista, esta subida pone en una situación extremadamente delicada a los agricultores, que se tendrán que plantear muy seriamente abonar sus tierras en las condiciones más adecuadas aunque se resientan a nivel productivo, «puesto que es inasumible en muchos casos pagar los precios que está imponiendo el monopolio de los fertilizantes».

Al altísimo coste del gas, luz y gasóleo que asumen actualmente los profesionales del sector agrario ahora tienen que sumar el de uno de los costes de producción más relevantes en esta época del año como es el del abonado en campaña.

«Este abuso se está produciendo en el momento en el que los agricultores de Castilla y León mayoritariamente están a punto de aplicarlos abonos complejos NPK poco antes de la siembra de los cultivos herbáceos», lamenta la organización agraria.

CALCULAN QUE LA SUBIDA EN EL PRECIO DE TODOS LOS COSTES SE LLEVA AL MENOS LOS PRIMEROS 2.000 KILOS DE PRODUCCIÓN POR HECTÁREA DE CEREAL

Para UPA es un auténtico escándalo el precio actual de este input, que es muy difícil de asumir para las economías de las explotaciones familiares, pero que por otro lado es básico por los nutrientes que aportan el nitrógeno, fosforo, potasio o cloruro a la tierra.

UPA tacha como inasumible la subida impuesta por la industria de abonos, «que son conscientes de que el uso de fertilizantes es crucial en la productividad de las explotaciones agrarias y que los agricultores en mayor o menor medida no tienen otra posibilidad más que asumir esos precios».

UPA calcula que las subidas en el precio de todos los costes de producción (fertilizantes, energía, gasóleo…) respecto al año pasado se está llevando al menos los primeros 2.000 kilos de producción por hectárea de cereal de esta última campaña.

Por este motivo, UPA recomienda a los agricultores que en base a los análisis de sus terrenos controlen más que nunca la aplicación de los fertilizantes y ésta sea lo más ajustada a cada necesidad para que así los cultivos tengan los necesarios nutrientes en las primeras fases de su desarrollo, desde la siembra, para germinar correctamente y para obtener plantas fuertes y vigorosas que resistan al frío y a las duras condiciones del invierno.

Castilla y León es una de las regiones que más fertilizantes consume, por su amplia superficie e importancia agrícola. Por ejemplo. Una hectárea de secano precisa unos 300 kilos de abono nitrogenado como media, mientras que una hectárea de regadío consume más de 700 kilos. Y los fertilizantes minerales representan para los productores de cultivos herbáceos hasta el 45 % de los costes de insumos, y son imprescindibles, por lo que el agricultor no tiene otra posibilidad que acatar en mayor o menor medida lo que la industria impone.

Asimismo, UPA hace un llamamiento a las administraciones para que apliquen determinados beneficios fiscales por el uso de estos abonos que son imprescindibles en la actividad profesional agraria, y por lo tanto en última instancia para la alimentación de la sociedad. Además solicitamos a las multinacionales de este sector que hagan un esfuerzo y reduzcan sus márgenes de beneficios, que son sustanciosos, para que el productor pueda asumir sus elevados costes.