La Asociación Interprofesional Española de Carne Avícola (Avianza) «no ve plausible» un escenario de desabastecimiento de carne de pollo en los próximos meses, tal y como ha avanzado una parte del sector productor, y ha hecho un llamamiento a la responsabilidad para no trasladar «mensajes críticos».

En declaraciones a Efeagro, el secretario general de Avianza, Jordi Montfort, ha indicado que, «con las previsiones que tenemos de entradas programadas de animales, no vemos que vaya a haber desabastecimiento de carne de pollo en los lineales».

Montfort ha incidido en la fortaleza del sector a pesar de las circunstancias adversas que están sufriendo desde la pandemia de la covid-19 y ahora agudizada por la guerra en Ucrania.

A pesar de ese panorama, consiguieron «proveer de suficiente producto en cantidad y calidad» por lo que «no vemos que este escenario se pueda presentar, al menos en el corto plazo».

Por ello, en un comunicado junto al presidente de Avianza, Antonio Sánchez, han pedido que no se difundan esos mensajes «críticos» pues «pueden generar aún más incertidumbre a una situación social y económica de por sí tensionada».

Han reseñado que, como asociación, representan los intereses de «todo el sector» y las empresas integradoras han trasladado «su compromiso a la sociedad para seguir llevando el producto necesario a los hogares».

La interprofesional ha reiterado su «voluntad de seguir colaborando para, de forma unida, demandar soluciones y la ayuda necesaria» para que el sector avícola «se vea correspondido con las ayudas y la corresponsabilidad necesaria del resto de la cadena alimentaria».

INCREMENTO DE COSTES

Ha sido uno de los sectores «más castigados» por el incremento del coste de los insumos, como las materias primas para alimentación animal o la energía, que arrastran desde marzo de 2020 pero han permanecido «unidos para exigir tanto a administraciones públicas españolas, como europeas, así como al sector de la distribución, la adopción de medidas para corresponder a los grandes esfuerzos asumidos para mantener nuestra producción».

Por eso creen que es el momento de «avanzar en la ponderación de las ayudas públicas a un sector que por su peso está infravalorado«.

En el comunicado, también han pedido «responsabilidad» a los canales de distribución, con la revisión de acuerdos comerciales que se adaptaran a las nuevas coyunturas macroeconómicas, «pues toda la cadena de producción, desde la genética a la crianza, pasando por la producción, procesado y comercialización de carne de pollo se encuentra exhausta tras más de dos años de esfuerzos continuados».

Hay datos que muestran la dimensión de una situación «insostenible» porque, por ejemplo, se ha pasado de un precio de 36,2 euros/MWh a 289,62 euros/MWh en menos de dos años, según datos del Operador del Mercado Ibérico de la Electricidad (OMIE).

Ese coste de la energía es «clave para las granjas, los mataderos y los centros de producción», entre otros.

Por otro lado, se ha pasado de un coste medio del pienso de 300 euros/tonelada durante los últimos cinco años a estar en más de 500 euros/tonelada en 2022.

Unos costes que «han estado asumiendo las empresas de integración con toda responsabilidad para seguir llevando la carne de ave a la población», según Avianza.

No obstante, el sector lo componen «infinidad» de actores más como la investigación genética, la crianza en granja, la producción, el procesado, la comercialización, la mano de obra, el sector del plástico y el cartonaje y «todas estas ramificaciones están en estado crítico».

Por todo ello, Avianza ve necesario el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria, «pero en tiempo real y de una forma justa».

Para que eso sea así, necesitan la «responsabilidad» por parte de la distribución para realizar una retribución «acorde al incremento de todas estas partidas».