Austria no será a partir del 1 de enero el primer país de la Unión Europea (UE) en prohibir el uso del herbicida glifosato, al que se acusa de que puede provocar cáncer, debido a que no se informó previamente a Bruselas de la tramitación de la ley que imponía ese veto, informó este lunes 9 el Gobierno austríaco.

La canciller en funciones, Brigitte Bierlein, anunció que no notificará oficialmente, y por tanto no entrará en vigor, la prohibición, aprobada el pasado julio por todos los grupos parlamentarios menos el Partido Popular austríaco.

Bierlein, que dirige un Ejecutivo en funciones desde el pasado mayo, indicó que esta decisión no se debe a una valoración del contenido de la ley, sino a un mero error formal al no haberse remitido a la Unión Europea (UE) un borrador de la ley para que tanto las instituciones comunitarias como los Estados miembros pudieran pronunciarse al respecto.

Tras la suspensión de la aplicación de la ley, toda la tramitación tendrá que comenzar ahora desde el principio

Según el Gobierno, Bruselas ya había comunicado este fallo en el procedimiento e incluso advertido de la posibilidad de la apertura de un procedimiento sancionador contra Austria.

Los servicios jurídicos del Gobierno han analizado la situación y recomendado esa suspensión de la aplicación de la ley, cuya tramitación tendrá que comenzar ahora desde el principio.

El Partido Socialdemócrata (SPÖ), que fue quien propuso la prohibición, ha anunciado que comenzará de nuevo la tramitació pese a la oposición de los agricultores austriacos.

El Partido Popular austríaco, ganador de las elecciones del pasado septiembre, negocia actualmente con Los Verdes la formación de un Gobierno de coalición.

Austria habría sido el primer país comunitario en vetar el uso de este compuesto presente en el herbicida RoundUp de la empresa Monsanto, adquirida por la farmacéutica alemana Bayer el año pasado, y del que se sospecha puede causar cáncer en los seres humanos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el glifosato es una «probable» sustancia cancerígena, opinión no compartida por las autoridades de la UE y las de países como Estados Unidos o Japón.

En diciembre de 2017 la Comisión Europea renovó hasta 2022 la licencia de uso de glifosato en territorio comunitario.

Monsanto se enfrenta en Estados Unidos a numerosas denuncias y procesos legales y ha sido condenado ya en tres ocasiones a pagar millonarias indemnizaciones a enfermos de cáncer.