La nueva PAC no gusta a todo el mundo y está volviendo a sacar a la calle a todo el campo, aunque lo que nadie esperaba es que también vaya a sacar a las calles al todo el sector agrario unido… contra el propio sector agrario. Y es que en Aragón ya miran con mucho recelo las posturas de algunas CCAA para frenar el plan de convergencia del Ministerio, por lo que está dispuestos a movilizarse en defensa de una PAC que les beneficie y poner freno a las pretensiones de otras regiones para que todo continúe como está.

Así, los máximos responsables de UAGA, Asaja, UPA y Araga mantuvieron este viernes una reunión para concretar nuevas movilizaciones en la calle con las que exigir que la reforma de la PAC suponga un verdadero cambio. Temen que las presiones que llegan desde algunas comunidades autónomas «para que todo continúe como está» termine por ganar la batalla en el Ministerio, donde en los próximos meses tiene que concretarse el Plan Estratégico Nacional, que detallará la aplicación de las políticas europeas en España.

No hay todavía un calendario establecido, pero los líderes de las organizaciones agrarias reconocieron, según recoge Ch. García en heraldo.es, que es tiempo de volver a las calles, por lo que no se descarta que sea en el próximo mes de abril o comienzos de mayo cuando se vuelvan a ver los tractores en el asfalto, eso sí, siempre cumpliendo los requisitos y las medidas sanitarias que exige el control de la pandemia.

Entre los planes de protestas se baraja la posibilidad de organizar tres movilizaciones, una en cada una de las capitales de provincia. La decisión, aseguraron los secretarios generales de dichas organizaciones, responde también a las exigencias que impone la pandemia, que impiden concentraciones con elevado número de participantes. Pero también se ha optado por tres protestas en previsión de que la evolución de la situación sanitaria obligue de nuevo a cierres perimetrales y más duras restricciones de movimientos.

Las organizaciones agrarias quieren salir a la calle en unidad de acción. Por eso serán ahora sus ejecutivas quien analicen ‘la hora de ruta’ de las protestas, a las que también quieren llevar su rechazo a la sobreprotección del lobo o la defensa de la ganadería extensiva ante el impacto que ha supuesto el decreto de transición de la PAC.