Todo está tan interconectado que, de forma inesperada, el acuerdo UE-Mercosur que se ha firmado este sábado 17 en Paraguay ha entrado de lleno en la disputa electoral nacional de cara a los próximos comicios autonómicos. El claro rechazo del sector agrario a este acurdo comercial, que se está concretando en movilizaciones multitudinarias por toda la geografía española, obliga a las grande formaciones a posicionarse a favor o en contra del acuerdo, provocando un duro enfrentamiento soterrado entre PP y Vox, una vez que el PSOE sí tiene claro su respaldo.
Mientras que VOX siempre ha estado en contra de todo lo que venga de la UE y se ha puesto al lado del sector agrario por sus intereses electorales, desde el Partido Popular siempre se ha apoyado este acercamiento al Mercosur, y defendido incluso en tiempos de Rajoy, por las implicaciones comerciales que representarán no solo para España sino para toda Europa. Lo que nadie esperaba hace unos años es que dicho acuerdo iba a tener un impacto tan fuerte en la agricultura y ganadería europea y que, en especial, fuera a provocar un rechazo tan contundente, que se suma a otros enfados como la decisión de recortar con una nueva propuesta de la PAC que, inicialmente, parecía que se volvía a rediseñar para que dejara de ser europea.
ESTE SEMANA EL PP DEBE DECIDIR UN VOTO QUE LE ENFRENTARÁ AL SECTOR AGRARIO ESPAÑOL O A SUS SOCIOS POPULARES EUROPEOS
Y en tiempos recientes, el PP reconocía que iba a respaldar este acuerdo, aunque haya sido habitual que se haya venido reclamando, sobre todo desde las CCAA gobernadas por los populares, medidas de salvaguardia para frenar el impacto en el sector agrario. Medidas se han aprobado, pero ninguna convence no sólo a los propios agricultores, sino a los propios países de Mercosur que aseguran que no se incluyen en el texto o que no las van a cumplir.
Y con este escenario, la primera piedra toque de esta pugna nacional entre PP y Vox llegará este miércoles, cuando en Estrasburgo (Francia), los eurodiputados tengan que decidir si respaldan o no enviar el acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que dictamine si varios elementos del pacto cumplen con el derecho de la Unión.
Si el asunto se envía al alto tribunal de Luxemburgo, la votación final del Parlamento Europeo, el llamado «consentimiento», quedaría suspendido hasta nueva orden y frenaría la entrada en vigor del acuerdo UE-Mercosur durante un largo tiempo. Y aquí llega el dilema del PP, cuyos 22 votos pueden ser decisivos para inclinar la balanza de un lado o del otro, máxime teniendo en cuenta de que una de esas resoluciones de suspensión que se van a votar lleva la firma de Patriotas por Europa (PfE), el grupo político europeo que preside Santiago Abascal.
En el PSOE son conscientes de que su postura de apoyo al acuerdo les va a pasar factura en las elecciones autonómicas, y quizás de ahí haya llegado esa propuesta de poner a disposición de los más jóvenes hasta 17.000 fincas rústicas para incentivar el relevo generacional. Pero la patata caliente la tiene el PP que, no cabe olvidar, es el que mantiene con sus votos a la popular Von der Layen al frente de la Comisión Europea pero, a la vez, no quiere distanciarse del sector primario ante de unas elecciones vitales para sus intereses.

Yo no voy a ninguna manifestación este año menos con el tractor, en 2024 me cogieron la matrícula del tractor y inspección que tuve aparte de bloquearme las ayudas PAC durante dos meses y medio,osea que está vez me voy a estar bien quieto,