Si en algo parece que coincide todo el mundo sobre la aparición del primer caso de la xylella fastidiosa en la península es que hay preocupación, pero no alarma. A partir de ahí, las valoraciones empiezan a diverger. Mientras la Administración pide tranquilidad, las organizaciones agrarias reclaman que se concreten ya las indemnizaciones a los posibles afectados y que se estudie medidas para las producciones ecológicas, según se ha visto en la última reunión de la Mesa de Sanidad Vegetal en Andalucía.

Así, esde UPA reclaman un plan de acción que contemple un proyecto de investigación, control, formación de técnicos, de agricultores y ayudas suficientes para los agricultores afectados.

UPA cree que el plan de acción no puede olvidar a las producciones ecológicas, ya que “actuar contra los vectores puede provocar la pérdida de certificación»

Los peores temores de los agricultores se han confirmado y muchas son las dudas que se han planteado en la reunión con el consejero ante una bacteria que puede generar un grave perjuicio económico en la región si no se actúa “pronto, con inteligencia y de forma coordinada”.

Por eso, desde la organización se pide que la Consejería debe coordinar un plan de acción urgente contra la Xylella en el que participe todo el sector para frenar una enfermedad que lleva varios años expandiéndose por el Mediterráneo, desde Italia hasta Baleares y finalmente hasta Alicante, donde se confirmó su presencia el pasado viernes. UPA Andalucía ha destacado que este plan de acción no puede olvidar a las producciones ecológicas, de gran implantación en cultivos como el almendro, olivar o los cítricos, ya que “actuar contra los vectores puede provocar la pérdida de certificación y repercusiones económicas graves”.

UPA Andalucía demanda también “un plan de ayudas directas para los agricultores que sufran arranques en sus explotaciones por la presencia de infección de Xylella”. Esta enfermedad en el peor de las situaciones puede incluso causar la muerte de los árboles afectados, por lo que las pérdidas por el arranque pueden ser cuantiosas, teniendo en cuenta que hablamos de cultivos leñosos que tardan años en producir. Las indemnizaciones tienen que ser “las justas y en el momento oportuno” afirman desde la organización agraria.

La Unión de Pequeños Agricultores ha hecho un llamamiento para que “se impulsen los proyectos de investigación dirigidos tanto a los tratamientos para esta enfermedad vegetal, como variedades resistentes de las diferentes especies hospedantes de la bacteria que, hoy por hoy, no tiene más tratamiento que el arranque de los árboles infectados”.

COAG: «Hay que concretar de forma coordinada las medidas compensatorias para que los productores tengan seguridad»

Por su parte, COAG Andalucía, que también ha participado en la Mesa de Sanidad Vegetal sobre Xylella celebrada en el Parlamento de Andalucía, ha recordado que “los agricultores son los que mejor conocen sus explotaciones y que su colaboración es esencial para vigilar y controlar el posible avance de la bacteria”.

Por eso, su secretario de Organización, Eduardo López, ha pedido que con la máxima celeridad posible se concreten, de manera coordinada entre Ministerio de Agricultura y Comunidades Autónomas, las medidas compensatorias para los productores que resulten afectados. “El Decreto Ley de Sanidad Vegetal prevé indemnizaciones en estos casos, pero  no está desarrollado cómo, cuándo ni cuánto. Los productores deben tener la seguridad de que recibirán una compensación en cantidad y tiempo razonable por el lucro cesante y por la nueva plantación”, ha explicado López.

En la reunión de la Mesa, el Consejero de Agricultura ofreció los datos de localización de la parcela afectada en Alicante y explicó con detalle las medidas que se han puesto en marcha ante la xylella. Esas medidas incluyen la inmovilización de la parcela afectada y su tratamiento fitosanitario, además de la prospección de los alrededores y la destrucción de los árboles afectados. Conforme a la normativa europea, se va a proceder al establecimiento de la zona demarcada, que incluirá la zona infectada (un radio de 100 metros desde el foco, donde se elimina todo el material hospedador) y la zona tampón de 10 kilómetros de radio (donde se harán inspecciones dividiéndola en cuadrículas de 100 m2).

COAG Andalucía recuerda que la situación es preocupante, pero no de alarma, por el momento. “Ha habido un caso, ha sido detectado, y se están tomando medidas. Pero tenemos que estar preparados para lo que pueda ocurrir: la coordinación, la información constante y la implicación de todos los sectores es esencial para controlar el avance de la Xylella”.