El hongo de la madera de la vid gana terreno en el Marco de Jerez. La asociación de viñistas independientes Asevi-Asaja ha empezado a recabar datos sobre las viñas infectadas por enfermedades asociadas al hongo de la madera, que atacan por norma general a nuevas plantaciones de cepas en las que se manifiesta a partir del segundo o tercer año, y contra las que no hay tratamiento conocido que logre ponerles freno.

Hasta el momento, Asevi-Asaja tiene conocimiento de cinco o seis casos en el término municipal de Jerez de parcelas con presencia de hongo de la madera, algunas con hasta el 40% de la superficie afectada por este problema, que se manifiesta por la pérdida de vigor de la planta y la aparición de manchas necróticas, llegando a secar por completo las cepas hasta su mortandad, según recoge Ángel Espejo en diariodejerez.es.

La sectorial de viñistas independientes de Asaja-Cádiz ha remitido una circular a sus asociados para que informen ante cualquier incidencia para, una vez tengan datos suficientes, ponerlos en conocimiento de la Administración autonómica para facilitar la búsqueda de soluciones y la adopción de medidas para paliar las pérdidas. La organización agraria prefiere, por ahora, no crear alarmismo hasta tener más datos que le permitan hacer una evaluación más completa.

Las sospechas apuntan a que el hongo ya viene de los viveros en los que se compran los portainjertos

Uno de los viticultores afectados por el problema y cuyo viñedo se localiza en el pago de Balbaina, afirma que en su parcela el año pasado había una presencia testimonial de enfermedades ocasionadas por el hongo de la madera, que sin embargo se ha propagado este año y alcanzan ya al 11% de la superficie total de su viñedo.

Para este viñista, no hay la menor duda de que el hongo ya viene de los viveros en los que se compran los portainjertos, pero la ley sólo obliga a garantizar la ausencia de virus en los plantones, no así de hongos. Asevi también apunta en esta dirección, por lo que una vez recaba suficiente información, solicitará a la Administración pública un cambio de la normativa para atajar el problema de raíz.

Asaja mantiene contactos con la Administración autonómica, a la que ha trasladado la necesidad de arbitrar una excepcionalidad para que los viticultores afectados que se acogieron a la reestructuración del viñedo no tengan que devolver el importe de las subvenciones por la pérdida de cepas antes del periodo establecido en este programa de ayudas, que obliga a mantener la vid durante un número determinado de años.

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