Unos 2.000 agricultores han cortado uno de los sentidos de la autovía A-31 (Alicante-Madrid) entre Novelda y Monforte del Cid durante alrededor de una hora en una manifestación celebrada este martes 25 para exigir la subida de los precios en origen, en la otra gran protesta del sector junto a la de Sevilla.

Previamente ha habido una concentración con alrededor de 400 tractores en la partida de El Fondonet, en Novelda, de los cuales una mínima parte de estos vehículos entró a partir de 13 horas en la autovía.

El presidente de Jóvenes Agricultores de Alicante, Eladio Aniorte, ha explicado que el «campo no tiene aguante» porque vende los productos «más baratos que hace veinte años cuando los costos son tres veces superiores».

Ha augurado que no habrá relevo generacional en esta situación, por lo que ha abogado por «leyes que protejan a los agricultores como un sector estratégico».

Para Aniorte, uno de los principales problemas es que dentro de la cadena de producción «solo gana dinero el último, el que vende» ante lo cual defiende que «todos los escalones tengan su margen».

Un responsable de La Unió Llauradors, Carles Peris, ha confiado en una «reacción contundente» del Gobierno con mejoras de las políticas agrarias.

«Necesitamos un Gobierno más ambicioso en Bruselas» para evitar convenios internacionales ventajosos con países que siguen normas sanitarias menos estrictas y también para que luche contra la influencia de los «oligopolios agroalimentarios», que «dirigen ahora la legislación comunitaria».

Un agricultor de la uva de mesa del Vinalopó, Eugenio Díaz, ha explicado a Efe Televisión que la situación está «muy mal» ya que hay «precios imposibles» tras participar en la protesta de Novelda.

«Nos cuesta entre 50 y 60 céntimos de euro producir un kilogramo de uva y nos pagan de 15 a 20. Imagínate el fracaso porque no tenemos ni para pagar las deudas. Esto es una ruina», ha resumido antes de insistir que quieren «precios algo justos» ya que «el agua y los insecticidas nos cuestan una fortuna».

Jorge Juan Mascaró, de la ejecutiva del sindicato COAG, ha explicado que los agricultores han salido a las calles porque trabajan «debajo de los costes».

«No podemos resistir y no se puede vivir: ¿la gente joven cómo se quedará si no se puede vivir?», ha insistido, antes de advertir de que los intermediarios «no pueden seguir ganando tanto» y añadir que la cadena alimentaria no debe vender «por debajo de costes».