Según ha dado a conocer el presidente provincial de ASAJA, Joaquín Antonio Pino, un ganadero de Zapardiel de la Cañada, de la comarca Barco-Piedrahíta ha sufrido de nuevo la presencia del lobo, con un ataque producido este lunes 19 de marzo, a dos terneras tenían quince y dos días de vida, respectivamente.

«Cuando fuimos a dar de comer al ganado nos encontramos con los restos de la ternera de quince días al lado de unos espinos. Y al ver esa situación nos acercamos a la vaca que había parido el sábado pasado, y vimos que su cría, de tan solo dos días había sido devorada por los lobos”.

José María Romero, el ganadero afectado, ha subrayado que «la gente del pueblo ya están viendo a los cánidos por caminos e incluso correr detrás de los jabalíes» y manifiesta que «la Junta de Castilla y León piensa que los trabajadores del campo son un cero a la izquierda, cuando dejan campar a sus anchas al lobo».

«no piden limosna, sólo lo que es justo por los daños»

Asimismo ha añadido que «lo que debe hacerse es tener a los lobos en una reserva».

La organización agraria ASAJA-Ávila ha lamentado que dejen de lado las reivindicaciones de los profesionales del sector, que son quienes están día a día sufriendo las consecuencias de los cánidos y que, como afirmaba también el ganadero afectado, «no piden limosna, sólo lo que es justo por los daños».

Desde la organización agraria se ha apostillado que la única medida efectiva que puede funcionar es el control poblacional: “Si no se dota de herramientas jurídicas a la administración regional para poder atajar el problema, la situación será extrema para los ganaderos”. Mientras eso no sucede, ha aseverado, es prioritario que se apliquen los baremos de indemnización, como ya vienen pidiendo desde hace tiempo, para que se ajusten a los precios de mercado y se equiparen a las pérdidas ocasionadas por los cánidos.

Ha recordado, Joaquín Antonio Pino, que no cejan en su empeño de que la Junta de Castilla y León pague lo que debe a los ganaderos a la mayor brevedad los expedientes de indemnización ocasionados por los lobos a finales de 2015 y principios de 2016.