La organización agraria ASAJA se ha dirigido este martes 16 por carta al Secretario General del Ministerio de Agricultura, Fernando Miranda, para manifestarle la preocupación por la propuesta de ecoesquemas en la nueva PAC, y en concreto el “ecoesquema 3 de fomento de la rotación de cultivos con especies mejorantes”, que podría suponer la reducción de 20.000 hectáreas de cultivo de maíz en León. La propuesta plantea que ningún cultivo puede representar cada año más del cincuenta por ciento de la explotación, lo que supondría una drástica reducción de la superficie de maíz en la provincia de León que el pasado año ocupó ya 74.700 hectáreas. Aunque esta medida es voluntaria, en la práctica resulta obligada, ya que de lo contrario la reducción de las ayudas estará en una horquilla entre el 25 y el 30%.

ASAJA recuerda al ministerio de Agricultura que la provincia de León tiene 130.000 hectáreas de tierra arable en regadío, de las cuales el maíz ocupa ya 57%, y que lo está haciendo por mérito propio, porque es rentable, compitiendo con precios de mercados internacionales, y dependiendo de las ayudas de la PAC en menor medida que otros cultivos como por ejemplo las legumbres o la remolacha. España es deficitaria en la producción de maíz, por lo que estas producciones contribuyen al equilibrio de la balanza comercial agraria, además de a estabilizar los precios de los piensos para la ganadería.

Por otra parte, el maíz producido en León se cultiva con las mayores exigencias medioambientales, que son las que impone la Unión Europea, y se diferencia también por no ser transgénico. Después de cuarenta años cultivando maíz en la provincia, los rendimientos son cada año mayores y no se ha detectado “cansancio” del terreno ni aparición de plagas o enfermedades relevantes, es más, se trata del cultivo de la provincia con menos necesidades de tratamientos fitosanitarios. Por otra parte, reducir la superficie de  maíz conllevaría, además de destinarla a otros cultivos menos rentables, a generar excedentes en otras producciones cuyos mercados no podrían absorber todos los años la mayor producción.

Por todo esto, ASAJA le ha pedido al Ministerio de Agricultura que, ante los ecoesaquemas de la nueva PAC, «cualquier normativa sobre condicionalidad o ecoesquemas permita cultivar de maíz al menos del 75% de las tierras arables de la explotación, y que no haya que hacer una rotación con otros cultivos todos los años. Solo de esta forma se puede asegurar la continuidad del cultivo que hoy es más rentable para los agricultores de regadío de la provincia de León, para el que hay demanda por el auge del sector de la ganadería porcina, y que es el único que garantiza una rentabilidad que permite acometer las fuertes inversiones en nuevos regadíos y en modernización de regadíos».