Un estudio publicado por un grupo de investigadores de la Universidad de Valladolid -Campus de Palencia- en la revista «Frontiers in Veterinary Science» ha concluido que el incremento de la población de topillo campesino en forma de plaga aumenta el riesgo de propagación de la enfermedad de la tularemia en las zonas donde se expande. Cabe recordar que el sector lleva tiempo reclamando que se declare como una enfermedad profesional.

En un comunicado, la institución académica ha explicado que esta investigación dirigida por el profesor Juan José Luque y por Silvia Herrero Cófreces revisa los principales avances científicos sobre el tema y entre las principales aportaciones figura que, en contra de lo que se venía pensando hasta ahora, únicamente existe un ciclo de transmisión de la enfermedad, acuático y terrestre, en lugar de ciclos separados.

En declaraciones a Efe, Luque ha remarcado que este tipo de transmisiones de enfermedades entre animales y humanos son similares entre sí y también la forma en que proliferan los contagios, ahora más conocido por la población general por la pandemia de la covid-19.

En este sentido, ha explicado que la abundancia de topillos en las tierras de la comarca de Tierra de Campos aumenta el riesgo de tularemia, ya que ha coincidido con el surgimiento de brotes de la enfermedad de la tularemia entre sus habitantes, y ha puesto el caso del municipio palentino de Paredes de Nava, donde en el último pico de aumento de la población de topillo se registraron más de un centenar de casos, especialmente entre agricultores de la zona.

En este estudio centrado en la interacción de la presencia de los topillos y los brotes epidémicos de tularemia en zonas agrícolas de Castilla y León han colaborado también investigadores del CSIC y de la Universidad de Aberdeen (Reino Unido).

En este caso, los investigadores han sintetizado una década de investigación ininterrumpida sobre la interacción ecológica entre las poblaciones cíclicas de topillos campesinos (Microtus arvalis) y las de la bacteria zoonótica Francisella tularensis (agente causal de la tularemia) en hábitats agrarios de la región de Tierra de Campos.

Durante esta última década este equipo de investigación palentino ha dirigido tres tesis doctorales relacionadas con la ecología y epidemiología de las poblaciones cíclicas de topillos en Tierra de Campos.

La cuarta será defendida durante el próximo año por Silvia Herrero, becaria predoctoral de la Junta de Castilla y León, y supondrá otro avance significativo en el conocimiento del papel que juegan algunas poblaciones de animales silvestres en la dinamización de las zoonosis en el medio natural.