La asociación francesa L214 ha investigado una granja de cerdos que la marca Herta decidió en su día destacar para ilustrar su filière Préférence*. Se trata de una granja de cerdos intensiva ubicada en la municipalidad de Limoise, en el Allier francés, que es de un proveedor externo de Herta, propiedad de Casa Tarradellas (tras adquirir el 60% el pasado año) y de Nestlé, según ha informado esta ONG a través de Equalia.

A pesar de los compromisos de la marca, las imágenes muestran unas condiciones de cría de cerdos lamentables, que no cumplen con los requisitos en vigor. L214 presenta una denuncia por maltrato a los animales y otra contra Herta, la marca que más compran los franceses, por engaño al consumidor.

Según la denuncia, en las maternidades, las cerdas dan a luz a los lechones una tras otra. Están encerradas en jaulas apenas más grandes que su cuerpo. Como se puede comprobar en las fotos, el espacio es tan reducido que apenas pueden mantenerse en pie. En estas condiciones, constatamos que a veces aplastan a una de sus crías cuando se tumban.

Los lechones nacen en un entorno de metal, plástico y hormigón. En cuanto dan sus primeros pasos, se les atascan los pies en las grietas del suelo. Sin el cuidado y la atención de su madre, que está totalmente bloqueada, muchos lechones mueren al nacer. Vemos en las fotos al granjero recogiendo docenas de lechones muertos, y matando lechones considerados demasiado débiles aplastando sus cráneos.

Las imágenes también muestran todo un arsenal de medicamentos, incluyendo antibióticos caducados desde hace más de 10 años. Entre ellos se encuentra la colistina, un antibiótico de la categoría de los Antimicrobianos de Importancia Crítica para la Medicina Humana muy importantes por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Desde el 2013, la ley francesa impone que todos los cerdos tengan siempre a su disposición materiales que les permita investigar su entorno y manipular objetos, como paja, heno, aserrín, etc. Aquí lo único que tienen es una cadena colgando del techo.

Asimismo, lamentan que antes de salir al matadero, los cerdos son «almacenados» todos al mismo tiempo en un muelle durante más de 19 horas, sin nada de comer ni espacio para acostarse. Empleados les cargan en camiones usando picanas eléctricas.

L214 PRESENTA UNA DENUNCIA

Además, L214 ha lanzado una petición dirigida a Herta para pedir a Nestlé y a Casa Tarradellas, propietarios de la marca, que se comprometan a prohibir las peores prácticas, como lo hizo Hénaff en el 2019: se pide que se ponga fin al confinamiento de por vida de los cerdos, a la cría sobre un suelo de hormigón, a las dolorosas mutilaciones de los lechones y a las jaulas individuales para las cerdas.

Para Sébastien Arsac, cofundador de L214: «Herta nos engaña. Las granjas de la «filière Préférences» de Herta no respetan los animales y no funcionan de una manera más «moderna y responsable» que la mayoría de las granjas intensivas estándar. Son granjas miserables donde los animales viven una vida de sufrimiento. Estamos demandando a Herta por maltrato a los animales y por engaño al consumidor. Esperamos que estas imágenes animen a la marca a cambiar radical y concretamente las prácticas de cría».

La marca Herta pertenece a una empresa conjunta constituidas por los Grupos Nestlé (40%) y Casa Tarradellas (60%).

Casa Tarradellas es una empresa familiar fundada en 1976. Es uno de los líderes de la industria agroalimentaria española. Nestlé es una multinacional suiza, la principal compañía agroalimentaria en el mundo. Herta es la marca que más compran los franceses.

*Las imágenes se grabaron en los meses de junio y septiembre de 2020.

Por su parte, Herta ha condenado sin reservas el maltrato a los animales y ha asegurado que «nuestros equipos están plenamente movilizados». de igual modo, desde Casa Tarradellas también se han distanciado de este incidente, que atribuyen a un proveedor de Herta y ha condenado este tipo de actos.