Un novedoso proyecto aplicado en dos zonas de la provincia de Ávila, permite ahorros de consumo  y costesque rondan el 35 por ciento en cultivos de secano, así como una reducción del uso de fertilizantes y ventajas desde el punto de vista medioambiental y productivo.

Se trata del proyecto de innovación de ámbito suprautonómico (I+D+i) denominado «Agrotig Tecnologías de la Información Geográfica aplicadas al sector agrario», llevado a cabo gracias al apoyo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y la Unión Europea, con la colaboración del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El desarrollo del novedoso proyecto ha corrido a cargo de la Universidad de Alcalá y Asaja, cuyo presidente en Ávila, Joaquín Antonio Pino, ha presentado este viernes en rueda de prensa este trabajo, junto al ingeniero de la organización agraria, David González, y el investigador y profesor de la Universidad de Alcalá, Daniel Reinoso.

Además, participan en el proyecto otras instituciones colaboradoras como la Universidad de Cantabria, el Instituto de Desarrollo Comunitario (IDC), la filial de Asaja en Córdoba y la Confederación Hidrográfica del Duero.

Este grupo operativo pretendía desarrollar una herramienta, en forma de servidor cartográfico web, tipo SIGPAC (Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas), para realizar el seguimiento de cultivos de cereal, mediante teledetección, con el fin de optimizar el uso de insumos -bien de cualquier clase empleado en la producción de otros bienes- y mejorar la producción.

La tecnología que se ha utilizado para llevar a cabo el desarrollo de este proyecto es principalmente la teledetección satelital, en particular imágenes de los satélites Sentinel de la Agencia Espacial Europea, desarrollados dentro del programa Copernicus de la Comisión Europea, para de este modo proporcionar un sistema operativo y de libre acceso al usuario final: el agricultor.

PERMITE UN AHORRO DE COSTES AL RACIONALIZAR EL USO DE ABONOS Y OPTIMIZAR LA PRODUCCIÓN DE GRANO CON  MÁS PRODUCCIÓN A UN MENOR COSTE,EN TORNO A UN 35%

La tecnología de este novedoso proyecto se basa en modelos complejos que simulan cómo la luz se comporta a través de las plantas permitiendo utilizar toda la información espectral proporcionada por el satélite «Sentinel 2» con el fin de obtener estimaciones de la biomasa foliar del cultivo o su concentración de clorofila.

Según ha explicado Daniel Reinoso, se pretende «reducir consumos en la agricultura de secano (…) anticipándose a cualquier problema, haciendo un uso racional de sus medios», a través de un servidor al que el agricultor podrá acceder para observar la «foto real de su parcela»

Poder responder cuánto y dónde aplicar fertilizantes y con una mayor precisión permite un ahorro de costes al racionalizar el uso de abonos y optimizar la producción de grano, lográndose una mayor producción a un menor coste, que David González ha cifrado en torno a un 35 por ciento.

Además, junto a Pino, también ha destacado la mejora ambiental que pude producir la aplicación de este proyecto que también «minimiza los efectos que el lavado de nitratos podría producir en los acuíferos», según ha señalado esta organización agrícola.

A mayores, el seguimiento semanal de los cultivos facilita la detección de anomalías en la producción relacionadas con daños y enfermedades para su corrección y control integrado de plagas, con la aplicación de productos fitosanitarios en el momento y dosis adecuada permitiendo además compartimentar la parcela en distintas áreas de tratamiento diferencial.

Las organizaciones profesionales agrarias que desarrollan este novedoso proyecto, pretenden que sea una herramienta abierta y que cualquier agricultor pueda acceder a la cartografía de sus parcelas y obtener los informes y la evolución del cultivo, así como mejorar los escasos márgenes económicos de la agricultura cerealista de secano.

Se trata de un servicio de asesoramiento personalizado llevado a cabo por los servicios técnicos de Asaja en Ávila y Asaga en Galicia, que disponen además de drones propios para utilizar en casos concretos.

Para la interpretación de los datos se dispone de una aplicación web «muy intuitiva», tipo Sigpac, en la que el agricultor puede acceder incluso con su teléfono móvil y ver las imágenes más recientes de su cultivo.