El juzgado de instrucción número uno de Ribadavia (Ourense) ha dado la razón a la Asociación Colleiteiros Embotelladores do Ribeiro -que agrupa a 17 pequeñas bodegas- en su denuncia contra el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribeiro por la desigual subida de precio de las contraetiquetas (precintas).

En una sentencia con fecha del 26 de marzo de 2021, la sala falla que el Consejo Regulador debe anular el acuerdo de marzo de 2018 en el que se decretó esa subida de contraetiquetas.

Los cosecheros habían presentado una demanda contra el Consello Regulador da Denominación de Orixe para pedir la anulación de la subida diferenciada de las precintas certificadoras, aprobada el 23 de marzo de 2018, que afecta a los productores que utilizan exclusivamente variedades de uva autóctona en la elaboración de sus vinos.

En la misma, denunciaban que los que elaboran vinos con uvas autóctonas tienen que pagar más por la misma precinta que los que elaboran con uvas foráneas.

EL JUZGADO ESGRIME QUE LA SUBIDA DE PRECIO DE LAS CONTRAETIQUETAS «REVISTE UN CARÁCTER ANORMAL Y ANTISOCIAL» POR LA «POSICIÓN DE FUERZA» EN EL PLENO DEL CONSEJO

El magistrado considera acreditado que hasta dicho acuerdo, el precio de las contraetiquetas era el mismo para todos los vinos amparados por la denominación de origen Ribeiro no diferenciando calidades de 0,042 euros por unidad.

A partir de ahí, la Asociación de Colleiteiros Embotelladores do Ribeiro critica que el Consejo Regulador empezó a cobrar distintos precios por las precintas de garantía o tirillas que certifican la pertenencia a la D.O., con mayor precio para vinos elaborados con variedades autóctonas por pequeñas bodegas, mientras que es menor para variedades foráneas de bodegas de más de 400.000 litros.

De hecho, el juzgado esgrime que la subida de precintas «reviste un carácter anormal y antisocial» por la «posición de fuerza» en el pleno del Consejo de los representantes de «las cooperativas y grandes bodegueros», de forma que se «atendió a intereses particulares de estos en detrimento de los derechos de la minoría de vinicultores-pequeños bodegueros y ‘colleiteiros», los cuales, sin embargo, «embotellan la mayoría del vino autóctono».

En este sentido, aprecia la existencia de abuso de derecho, dado que el acuerdo fue adoptado haciendo prevalecer “la posición de fuerza en el Pleno del Consejo Regulador de los vocales representantes de las cooperativas y grandes bodegueros”.

“En términos totales, mientras que pequeños bodegueros y colleiterios en el año 2019 adquirieron más de 2.300.000 tirillas destinadas a vino preferente, contando solamente con dos votos en el pleno, cooperativistas y grandes bodegueros retiraron poco más de un millón de tirillas para embotellar como preferente, y por ello resulta claramente que a pesar de ser estos dos últimos los grandes productores vinícolas dentro de la do, no son a su vez, en términos absolutos quienes más embotellan vino como autóctono”, abunda.

Para el juzgado la decisión de aumentar “de forma desigual” la certificación, grava “inexplicablemente” que la misma vaya a ser destinada a estar en un vino embotellado como preferente o autóctono, frente a que vaya destinada a ser embotellada en vino autorizado. Todo ello, a pesar de que el Consejo Regulador deba como objetivo teleológico previsto incluso en su propia normativa, como se ha dicho, fomentar el cultivo de las variedades autóctonas o preferentes”, concluye el fallo.