Un estudio elaborado por expertos del el Aula Universitaria Oleícola Innova de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Baeza (Jaén) predice que más de 600 almazaras, prácticamente una de cada tres existentes actualmente, se verán obligadas a cerrar en la próxima década en la Península Ibérica al no poder resistir la fuerte competitividad y la falta de rentabilidad, una situación que aboca al sector a avanzar en la concentración de la oferta oleícola.
En España y Portugal hay actualmente 2.219 almazaras, pero el 27% de ellas se verán obligadas a cerrar en los próximos años y sólo sobrevivirán las que acaparen más volumen y sean más eficientes.
Es la conclusión central del estudio ‘La almazara en la Península Ibérica y sus rasgos, cualidades y atributos para la supervivencia’, elaborado por los profesores y expertos oleícolas Juan Vilar y Sergio Caño y promovido por el aula universitaria Oleícola Innova de la UNIA y el Grupo Oleícola Jaén.
“El incremento de competitividad, ciclos de bajas cosechas, el aumento del valor de insumos y la escasez de personal hacen que las almazaras ibéricas necesiten 1,3 millones de kilos de aceituna anual extra para alcanzar su punto de equilibrio económico”, explica Juan Vilar, consultor especializado en el aceite y profesor universitario.
«En entornos de escasez de fruta, solo existe la posibilidad de la canibalización entre ellas para conseguir dicho incremento. Esto empujaría a algunas, en varios años, a la desaparición por selección natural sectorial», añade Vilar.
El crecimiento orgánico de las campañas desde la década pasada en la Península es de un 15 % en cuanto a volumen, lo que no es suficiente para poder cubrir ese extra que necesitan las almazaras (35%) en el nuevo contexto de costes.
«Nos enfrentamos ante estructuras estables de recursos, capacidades y costes, sometidas a campañas inestables de producción de aceituna», resume Vilar.
Los datos reflejan la intensidad de las oscilaciones: el récord de molturación en la última década fue de 10,2 millones de toneladas de fruta. El peor año se quedó en 4,2 millones de toneladas.
“EN EL CORTO PLAZO LA ÚNICA SOLUCIÓN PARA PODER CONSEGUIR EL VOLUMEN SUFICIENTE QUE CUBRA LOS COSTES DE ESCALA ES INCREMENTAR EL VOLUMEN Y LA EFICIENCIA”
La aceituna media molturada por almazara y campaña durante la última década fue de 3,3 millones de kilogramos. La diferencia de molturación media entre el mejor ejercicio y el peor es de millón y medio de kilogramos por almazara.
Estas fuertes oscilaciones en la producción, sostienen los autores del estudio, puede suponer diferencias de 17 céntimos en los costes de molturación de aceituna por kilogramo. Con esas cifras y con las diferentes escalas con las que operan las almazaras, puede haber diferencias en costes de molturación por kilo de aceite de hasta 80 céntimos.
“En el corto plazo la única solución, en términos industriales, para poder conseguir el volumen suficiente que cubra los costes de escala es incrementar el volumen y la eficiencia”, explica Vilar.
En campañas cortas, las almazaras más modernizadas y eficientes presionan para alcanzar la escala adecuada que mejore sus costes. Las menos eficientes se quedan sin volumen y fuera de los márgenes de rentabilidad, sostiene el estudio.
Y no todas compiten al mismo nivel. En Portugal sólo 8 almazaras molturan el 46 % del total de la aceituna del país, y en España hay instalaciones que producen hasta 60 veces la media nacional.
De las 2.219 almazaras ibéricas, 1.047 son operadas bajo la fórmula cooperativa, y el resto, 1.172 son almazaras industriales. Las primeras molturan el 40% de la producción y las segundas el 60 %.
«Si las almazaras orientadas a una estrategia de eficiencia mediante escala siguen creciendo durante la década próxima, en la Península Ibérica desaparecerán, se integrarán o cerrarán 603 almazaras, 131 en Portugal, y 472 de España, por falta de competitividad», concluye Vilar.
Será ya un proceso constante en el sector «y exigirá grandes esfuerzos inversionistas, en conocimiento, formación, tecnología. Una auténtica carrera de fondo, que no habrá hecho más que empezar», sostiene el experto.
La publicación de este estudio en forma de libro tendrá lugar en septiembre, y viene avalada por colaboraciones, en forma de prólogo, de personas del peso en la industria aceite como Antonio Gallego Jurado (Migasa e Ybarra), Antonio Luque (Dcoop) y José Ramón Segura (Iradu), Este último ha instalado alguna de las mayores almazaras del mundo.


