Tras toda la polémica que aún sigue abierta con el trasvase Tajo-Segura, ahora llega el del Ebro. Joaquín Palacín, presidente de CHA, ha rechazado el posible trasvase permanente e indefinido de 4,99 hm³ anuales de agua del Ebro a Santander que pretende impulsar el Gobierno de España y que ha sido avalado por la Junta de Gobierno de la Confederación Hidrográfica del Ebro porque considera que «no existen razones objetivas que lo justifique».

No obstante, la formación nacionalista explica en una nota de prensa que el Instituto Aragonés del Agua y el Consejo de Ordenación del Territorio de Aragón han emitido un informe desfavorable.

Además, Palacín ha defendido la gestión eficiente de los recursos hídricos paraEL DEL  lo que se debe aplicar «criterios de racionalidad y sostenibilidad ambiental».

Tras el visto bueno de la CHE, la propuesta será trasladada al Ministerio para la Transición Ecológica para su posterior aprobación en el Consejo de Ministros, que tendrá que atender el dictamen que se emita desde Aragón.

Este dictamen, preceptivo pero no vinculante, será trasladado por el Consejo de Gobierno para ser aprobado por las Cortes de Aragón.

Palacín ha reclamado al Gobierno del Estado que respete el Estatuto de Autonomía de Aragón, que recoge, en el artículo 19.3, que es necesario velar especialmente para evitar transferencias de aguas de las cuencas hidrográficas de las que forman parte la Comunidad Autónoma que afectan a intereses de sostenibilidad, atendiendo a los derechos de las generaciones presentes y futuras.

«El Gobierno Central no debe tomar una decisión como esta sin contar con las Comunidades Autónomas afectadas, debe respetar la voluntad de los aragoneses y aragonesas», ha reclamado.

Además, Palacín ha recordado que el Ministerio de Transición Ecológica está tramitando en paralelo un expediente de autorización especial de otro trasvase de 18,61 hm³ y por eso ha añadido que espera que «no tomen una decisión contraria a los derechos de Aragón sobre los aprovechamientos de la reserva de agua».