Tras haber vivido el pasado año la peor crisis del sector, con la festividad de Todos los Santos, los españoles eligen las flores como un símbolo de respecto y recuerdo que llevar a las tumbas de los seres queridos. De hecho, las ventas de flor cortada suponen entre el 15 y el 20% de las realizas durante todo el año, según el presidente del Comité de Flor y Planta de FEPEX, Juan Daniel Marichal, siendo los crisantemos y las rosas las variedades más demandadas.

Claveles, lilios, azucenas, calas… son también muy demandadas por los consumidores que adquieren flores de forma puntual en esta festividad, mientras que las personas en las que tiene más arraigo la tradición de llevar flores a las tumbas, y lo hacen en distintas ocasiones a lo largo del año, en Todos los Santos prefieren adquirir variedades diferentes a las habituales y optan por variedades como el anthurium o las orquídeas. También se observa una tendencia a comprar productos más elaborados, mientras que antes se compraba la flor cortada y se colocaba directamente en las tumbas, ahora se busca un producto más elaborado, arreglos florales y diversas composiciones, según FEPEX Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex).

Las flores son excelentes mensajeras de nuestras emociones. No es por casualidad que en los hitos más importantes de nuestras vidas siempre estén presentes las flores y plantas. Compartir y regalar flores y plantas es un poderoso acto de comunicación hacia los que más queremos y con todos aquellos que nos rodean, destacan desde la campaña Europa Florece, impulsada por Fepex, que tiene como objetivo divulgar los beneficios para el bienestar que aportan flores y plantas, entre ellos la capacidad de comunicar sentimientos.

El inicio de la celebración de Todos los Santos, el día 1 de noviembre, se sitúa en el siglo IX, bajo el papado de Gregorio III quién estipuló tal día en el calendario religioso para una festividad que ya venía celebrándose siglos atrás para conmemorar a los mártires. El cuándo se comenzó a llevar flores a las tumbas no está tan definido en el tiempo, si bien un equipo internacional de arqueólogos dio a conocer, en 2013, el hallazgo de restos de flores coloridas y plantas aromáticas en enterramientos de entre 11.000 y 13.000 años de antigüedad en Israel. En este mismo estudio, se destacaba que  las flores son fuentes externas de estímulos emocionales que impactan en las relaciones sociales humanas y que en algunas religiones son consideradas el camino directo para comunicarse espiritualmente.