La vicepresidenta cuarta y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha avanzado este jueves que los fondos europeos de recuperación destinarán una partida superior a 2.500 millones de euros para impulsar el desarrollo de las zonas despobladas.

En una comparecencia en el Senado en la Comisión de Despoblación y Reto Demográfico para informar de los planes de su Departamento respecto a la crisis desatada por la pandemia, Ribera ha explicado que esa partida de 2.500 millones de los fondos europeos de recuperación irá destinada a reactivar la actividad económica en áreas afectadas por la despoblación, a proyectos de conectividad, a mejorar la capacidad digital, la vivienda y planes de sostenibilidad turística.

Ribera se ha comprometido a que una vez se aprueben los Presupuestos Generales del Estado (PGE) «se acelerarán» estas políticas a fin de «canalizar» los fondos europeos y revitalizar los territorios más afectados por la despoblación.

La ministra de Transición Ecológica también ha avanzado que el Ministerio está ultimando un sistema de información para el reto demográfico que dará soporte a los trabajos del Ministerio y que se consolidará como «observatorio de cohesión territorial», y proporcionará un «soporte científico» para decidir dónde intervenir y qué zonas son las más necesitadas».

“La reconstrucción ante los efectos negativos de la COVID-19 es una oportunidad para que las zonas despobladas se revitalicen en el marco de una economía más justa y sostenible”, ha destacado Ribera, que ha incidido en las oportunidades para el medio rural derivadas de la transición energética justa y de la adaptación al cambio climático y la protección de la biodiversidad.

CUATRO OBJETIVOS TRANSVERSALES PARA ESTOS FONDOS EUROPEOS DE RECUPERACIÓN

Para avanzar en la lucha efectiva contra la despoblación, el MITECO ha definido cuatro objetivos transversales de las Directrices de Reto Demográfico: garantizar una plena conectividad territorial, asegurar una apropiada prestación de servicios básicos, incorporar el impacto y perspectiva demográfica en la elaboración de leyes, planes y programas de inversión y avanzar en la simplificación normativa y administrativa para los pequeños municipios.

En materia de conectividad, los objetivos se materializan en medidas concretas como la puesta en marcha de proyectos piloto de servicios 5G y el Plan de Extensión de Banda Ancha 2020. También se han introducido criterios demográficos específicos en la Agenda Digital 2025 y en los Planes de Digitalización del Gobierno.

El Plan de Recuperación amplía además la cobertura de banda ancha ultrarrápida para alcanzar al 96% de la población en 2023, lo que permitirá ofrecer cobertura 4G a 600.000 habitantes que aún no disponen de ella. Todo ello se acompañará, dentro del Plan de Recuperación, con proyectos dirigidos a mejorar las competencias y la capacitación digital de las personas afectadas por la despoblación, con especial atención a colectivos vulnerables, como personas mayores e infancia, pero también a la promoción del emprendimiento, especialmente entre los jóvenes y las mujeres.

En cuanto a la adecuada prestación de servicios básicos, la vicepresidenta ha destacado las acciones en vivienda, con medidas como la ampliación del Programa de Ayudas para la Rehabilitación Energética de Edificios Existentes para municipios de menos de 5.000 habitantes, y en depuración, con el plan DSEAR, que prevé ejecutar un plan de actuaciones urgentes en materia de saneamiento y depuración en zonas de menos de 5.000 habitantes con una inversión de cerca de 800 millones.

Respecto a la incorporación de la perspectiva demográfica, se está elaborando una Guía de Evaluación del Impacto Demográfico, una herramienta orientada a garantizar la evaluación del impacto normativo desde la perspectiva demográfica.

Por último, y con el objeto de avanzar en la simplificación normativa, el Gobierno  ultima ya el borrador del Estatuto Básico de los Pequeños Municipios, impulsado junto con el Ministerio de Política Territorial y Función Pública y la FEMP.