La mayoría de los Estados miembros de la UE se ha posicionado en contra de conceder la renovación la renovación de la autorización para mantener en el continente el cultivo del maíz MON810 de Monsanto, pero se seguirá cultivando. Y esa misma mayoría votó en contra conceder la patente para dos nuevas variedades… que se podrá plantar. Este sinsentido se debe a que esa mayoría de países no alcanza el 55% de los votos, lo que impide que se apruebe estas decisiones y que la toma de una postura definitiva quede en manos de la propia Comisión Europea.

Y como viene siendo habitual, la CE acabará dando el visto bueno a estos cultivos. La única duda es cuándo lo hará.

«De nuevo, la Comisión no tendrá más opción que asumir la responsabilidad de la decisión en la UE en relación a estas peticiones de autorización», ha destacado el portavoz de Medio Ambiente del Ejecutivo comunitario, Enrico Brivio, que sin embargo ha subrayado que los Estados miembros tienen la opción de prohibir en sus territorios el cultivo de estos organismos genéticamente modificados (OGM).

En concreto, 17 países del bloque comunitario, entre los que no se encuentra España, han prohibido en todo su territorio el cultivo de estos maíces, mientras que dos han hecho uso de esta posibilidad para determinadas regiones (Valonia en Bélgica y Escocia, Gales e Irlanda del Norte en Reino Unido).