El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ve «injusto» para el sector ganadero que la estrategia de la Comisión Europea (CE) «De la granja a la mesa» proponga no usar fondos comunitarios para la promoción alimentaria de productos cárnicos.

Lo ha asegurado este jueves 18 el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, durante su participación en una tertulia telemática del Grupo Editorial Agrícola y Henar Comunicación para analizar el impacto que tendrá dicha estrategia en la ganadería.

«No se puede» aplicar «una connotación negativa» a la carne porque tiene «muchas» positivas y la UE debe continuar con la promoción abierta a los productos cárnicos y al resto de los alimentos porque «entendemos que todos los que se producen son saludables, dentro de una dieta equilibrada» ha considerado Miranda.

Ha lamentado asimismo que la propuesta «no haga justicia a la labor que desempeña la ganadería en el medio rural»: «Hay muchos sitios que sin ganadería, no son nada», ha remarcado.

EL PLAN COMUNITARIO DEBE PEDIR «RECIPROCIDAD» ENTRE LAS FORMAS DE PRODUCIR EN LA UE Y LAS DE LOS TERCEROS PAÍSES A LA HORA DE LA IMPORTACIÓN

La Comisión «comete el error» de «dar la sensación» de que el sector agroalimentario «parte de cero», es decir, «como si no hubiese hecho nada en los últimos 30 años».

En esas tres décadas la ganadería de España y del resto de la UE ha avanzado en aspectos como la reducción del uso de antibióticos de lo que es ejemplo el caso del porcino, que ha descendido un «80 %» la utilización de colistina en los últimos años, ha resaltado.

En la agricultura, se ha mejorado «tremendamente» la aplicación de fitosanitarios y se seguirá trabajando en ello en la futura PAC.

«Probablemente tengamos, más que nunca, la mejor agricultura y ganadería» por lo que «se echa un poco en falta» ese «reconocimiento» por parte de la Comisión, ha insistido.

No obstante, sí ha valorado que el plan comunitario pida «reciprocidad» entre las formas de producir en la UE y las de los terceros países a la hora de permitir la importación de alimentos.

«Empezaremos a ver una nueva generación de acuerdos comerciales» que incorporarán condiciones sobre «estándares y nuevas condiciones de producción para importar a la UE.

El vicepresidente de la Fundación Vet+i-Plataforma Tecnológica de Sanidad Animal, Pablo Hervás, ha coincidido con el secretario general en la necesidad de «poner en valor todo el trabajo desarrollado» hasta ahora en disminuir el uso de antimicrobianos porque, «si se lee la estrategia, parece que hay mucho por hacer».

España ha reducido un 52,3 % la venta de antibióticos para animales de producción desde 2014 a 2018, según ha expuesto, una cifra que muestra los «importantes esfuerzos» implementados.

La «reciprocidad» que pide la Comisión en las formas de producir intra y extracomunitarias son «importantes» y se dirigen tanto al uso de los antibióticos promotores de crecimiento (APC) como de aquéllos «reservados para humanos».

PROVACUNO SUPONE UN «ATAQUE FURIBUNDO» A LA CARNE QUE «NO ENTENDEMOS»

Por su parte, el director general de la cooperativa Cobadu, Rafael Sánchez, ha defendido el movimiento cooperativista porque «contribuye» a luchar contra el fenómeno de la España vaciada y la despoblación.

También está de acuerdo en la citada reciprocidad porque entiende que «tiene que haber equilibrios y mecanismos de regulación en las transferencias de productos» ya que, de lo contrario, «se perjudica a los productores».

En la tertulia ha participado el director de la interprofesional del vacuno de carne (Provacuno), Javier López, quien ha calificado de «inoportuna e injusta» esta estrategia contra los productos cárnicos que, según ha señalado, supone un «ataque furibundo» a la carne que «no entendemos».

El doctor especialista en Endocrinología y Nutrición, Antonio Escribano, ha manifestado que el plan de la CE «no tiene en cuenta la ciencia sino la ideología» y ha apuntado que «no es completamente respetuosa con la salud».

En esa línea, el director de Comunicación de Carne y Salud, José Manuel Álvarez, se ha preguntado «¿Dónde está la ciencia, los cálculos, las datos en esta estrategia?» y ha considerado que «no hay soporte detrás, o sí, pero sesgado».

El director general del Foro Interalimentario, Víctor Yuste, cree que la CE «ha marcado el qué pero no el cómo» aplicar esas exigencias por lo que «ahora hay que ver la letra pequeña y los requisitos».