La Unión Europea (UE) importó 1,68 millones de toneladas de cítricos de países terceros entre enero y octubre de 2022, un 7,5% menos que en el mismo periodo de 2021, con Sudáfrica (773.553 toneladas, -1,7%) y Egipto (238.343 toneladas, -29,1%) como principales proveedores exteriores.

Así lo constata el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en su último informe sobre el seguimiento reforzado de las importaciones de cítricos por la UE, que indica que esos 1,68 millones de toneladas suponen una rebaja del 4% respecto a la cantidad media de las cinco campañas precedentes.

Tras Sudáfrica y Egipto, los países terceros con más envíos han sido Turquía (178.539 toneladas, +15,0%); Argentina (148.277 t, +6,3%); Marruecos (126.692 t, +0,5%); Israel (69.001 t, +1,2%); Zimbabue (36.594 t, -13,2%); China (30.688 t, -7,4%); Uruguay (21.564 t, -48,2%) y Estados Unidos (4.945 t, -44,0%).

El 43,5% del volumen total importado hasta octubre de 2022 ha sido de naranjas, «cítrico que ha perdido representatividad respecto a la media», con una cuota del 50,5%, frente al casi el 26% de los limones, el 21% de pequeños cítricos y el 10% de pomelos, según el MAPA.

Solo en los dos primeros meses de la actual campaña citrícola española -septiembre y octubre de 2022-, las importaciones de la UE se han fijado en 492.947 toneladas, un 7% menos que en el mismo periodo de 2021 y un 0,2 % más respecto a la media de las cinco campañas anteriores.

En septiembre y octubre, Sudáfrica también fue el principal proveedor de cítricos importados por la UE (367.463 toneladas, +4,4%), seguido de Argentina (26.943 t, -55,2%); Zimbabue (25.239 t, +0,5%); Turquía (19.163 t, -36,3%); China (18.787 t, +115%); Uruguay (9.102 t, -55,0%); Israel (2.944 t, -15,8%) y Egipto (1.123 t, +142,3%).

Cabe recodar que estas importaciones reprepsenta un duro golpe a los cítricos españoles. Recientemente, la organización profesional agraria ASAJA Murcia denunciaba que «estamos muy preocupados ante la dañina y perjudicial competencia desleal de países terceros, que está provocando un pérdida de la hegemonía comercia de nuestro sector en la Unión Europea, así como se produce también un retraso de nuestras exportaciones hacia el viejo continentes, en favor de las producciones de estos países. Exigimos a las autoridades europeas que, ante la posibilidad de la transmisión de plagas y enfermedades, se intensifiquen los controles fitosanitarios, así como se pongan en marcha algún tipo de aranceles para que los mismos puedan acceder al mercado europeo».