Ante el inicio de la campaña de la patata de siembra, Asaja Segovia ha solicitado al departamento de Sanidad Vegetal de la Junta de Castilla y León que intensifiquen los controles para poder determinar las partidas de semillas contaminadas detectadas en otras campañas y que provocaron una importante caída de la producción.

La patata es el principal cultivo de regadío en esta provincia, con una superficie aproximada de 1.800 hectáreas y por eso mismo insisten en que debe tener más atención por parte de la Administración.

En años anteriores se han detectado distintas enfermedades en las patatas, lo que ha producido una disminución en las producciones muy relevantes y que puede llegar a causar la pérdida completa de la cosecha. En muchas ocasiones, según la organización agraria, «no sabemos muy bien su origen, pero se tiene cierta sospecha que puede venir por la semilla contaminada, que no se encuentre en buen estado sanitario».

Por ello, han solicitado a la Junta de Castilla y León en Segovia, al departamento de Sanidad Vegetal, que intensifiquen el control sobre la semilla de patata para poder determinar las partidas de semillas contaminadas y que no lleguen alas parcelas, «porque supone una merma importantísima para nuestros agricultores y un muy importante desembolso de dinero».

Desde la organización provincial solicitan «que se articulen medidas más intensan en aquellas empresas que se dediquen a la comercialización de patata de siembra para poder llevar a cabo las actuaciones pertinentes y las patatas en mal estado no lleguen a ser comercializadas».

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