El sector de la patata en Málaga está sufriendo unos precios en origen de ruina sin precedentes, que se sitúa en 0,16 céntimos el kilo, muy por debajo de costes. Tanto es así que los productores han preferido este viernes 6 repartir 3000 kilos entre los ciudadanos en la Plaza de la Marina antes que “regalárselos” a los especuladores. El secretario general de UPA Málaga, Francisco Moscoso, ha estado acompañado por el secretario general de UPA Andalucía, Cristóbal Cano, y más de una docena de agricultores en un acto con el que se ha querido denunciar la situación insostenible de un sector que tiene que ver cómo recibe precios de ruina en origen mientras que los consumidores pagan hasta cinco veces más en las grandes superficies.

“Estamos percibiendo por un kilo 0,16 céntimos, mientras los costes de producción se elevan hasta los 0,23 céntimos. Claramente nos encontramos en una situación de pérdida de rentabilidad. Algo que no se traduce, sin embargo, en los lineales, puesto que en las grandes superficies el precio oscila entre los 0,79 céntimos y los 1,55 euros. Es algo insostenible”, denuncia Francisco Moscoso.

Ante esta situación, UPA Málaga ha repartido 3000 kilos de patatas para denunciar que el sector se encuentra inmerso en la peor crisis económica de los últimos diez años. “El incumplimiento generalizado de los contratos, que claramente se están pagando a pérdidas porque no cubren ni tan siquiera los costes de producción, nos está abocando a la desaparición del cultivo en Málaga”, explica Francisco Moscoso. De ahí que la Organización sea contundente a la hora de reclamar a las administraciones medidas valientes como la aplicación real de la Ley de la Cadena y legislación que obligue a vender el 90% de los productos en los lineales con origen España.

“No podemos permitir por más tiempo que sigan ocurriendo situaciones como la actual, que los agricultores somos los que pagamos las consecuencias y continuamos con una acuciada pérdida de rentabilidad porque los que imponen la realidad son los especuladores, que siguen campando a sus anchas haciendo y deshaciendo a su antojo sin que nadie les ponga coto”, lamenta Francisco Moscoso.

Francisco Moscoso hace hincapié en que los productores de patata en Málaga se enfrentan año tras año a unos costes elevados puesto que están sometidos a requisitos legales comunitarios que implican el uso de productos de alta calidad, beneficiosos con el medio ambiente, unos costes laborales importantes y una fiscalidad elevada. “Todo son costes y encima los insumos han aumentado de forma considerable. En cambio, el precio en origen es cada vez más ruinoso”, expone Francisco Moscoso. A esta situación se añade la incongruencia de que España importe patatas de países extracomunitarios con una ventaja que aprovechan las distribuidoras para presionar aún más a la baja a los productores malagueños.

Por su parte, el secretario general de UPA Andalucía, Cristóbal Cano, ha redundado en la reclamación a las administraciones de una mayor implicación para solucionar “de una vez por todas” la crisis de precios de ruina en origen del sector de la patata y de otros muchos cultivos andaluces. “Tanto el Ministerio como la Consejería tienen que controlar la entrada de producciones de terceros países para evitar una competencia tan desleal. También tienen que intervenir de oficio y comprobar los continuados incumplimientos de la Ley de la Cadena que marca que los contratos deben cubrir, cuando menos, los costes de producción e incentivar el consumo de productos nacionales a través de campañas de promoción que promuevan los hábitos alimentarios saludables que se incluyen dentro de nuestra dieta mediterránea”, concluye Cristóbal Cano tras el reparto de 3000 kilos como protesta.