Unión de Uniones ha recriminado tanto al Ministro de Agricultura, como a los Grupos Parlamentarios, el incumplimiento del plazo que tenía el Gobierno para presentar a la Cámara un proyecto de ley para la determinación del grado de representatividad en el campo de las organizaciones agrarias, hurtando así a los agricultores y ganaderos su derecho de elegir libremente a sus representantes.

La organización agraria lamenta que, una vez más, el Gobierno y los grupos parlamentarios, incumplan los compromisos adquiridos en la Comisión de Agricultura y vuelvan a posponer la democracia de la que tanto hacen alarde.

Unión de Uniones recuerda que el 29 de diciembre de 2020, la Comisión de Agricultura en el Congreso aprobaba una Proposición No de Ley sobre representación del sector agropecuario impulsada por el Grupo Unidas Podemos y con los votos favorables, entre otros, del Grupo Socialista. La PNL instaba al Gobierno en un plazo que acaba el 29 de junio a presentar un proyecto de ley para medir la representatividad en el campo de las organizaciones agrarias y acabar con lo que el Grupo proponente calificaba de «una anomalía democrática brutal».

Transcurrido el plazo, ni el ministro Planas ha llevado a la Cámara el proyecto de ley, ni tampoco los grupos parlamentarios han movido un dedo para reclamar al Gobierno que cumpla el requerimiento de las Cortes, algo especialmente censurable en el caso de aquellos que sustentan al propio Ejecutivo. «Es lamentable el papelón que han hecho los diputados: unos engañando (PSOE) y otros dejándose engañar (Unidas Podemos). Parece mentira que con todas las decisiones y leyes controvertidas que se están promoviendo y aprobando, cuando se llega al tema de la democracia en el campo se quedan en la retórica vacía», critican desde la organización.

MIEDO A LAS ELECCIONES EN EL CAMPO Y ANOMALÍA DEMOCRÁTICA

Unión de Uniones viene reclamando con insistencia la celebración de elecciones en el campo, pero se encuentra con el bloqueo de un Ministerio que ya está cómodo en la interlocución con unas organizaciones agrarias – ASAJACOAG y UPA– a las que mantiene en un marco mediática y económicamente privilegiado.

La organización señala que las únicas razones para seguir frenando la representatividad en el campo tienen que ver con la conveniencia política del Ministro y con el miedo de esas tres organizaciones a lo que los agricultores y ganaderos puedan decidir en las urnas. «Es un caso típico y despreciable de ¿a qué no nos vamos a hacer daño?«, denuncian.

Desde que entró en vigor la Ley 12/2014, no se ha convocado la consulta electoral prevista en dicha Ley a nivel estatal. Hasta ahora se han celebrado varias elecciones autonómicas en el sector que han convocado a casi 77.000 agricultores y ganaderos profesionales (el 28% del censo español de profesionales agrarios), colocando a Unión de Uniones como segunda organización más votada.

Pese a ello, el escenario de interlocución que Unión de Uniones mantiene como organización representativa, se realiza en paralelo y al margen del reservado para las otras tres organizaciones agrarias.