El sector de fitosanitarios en España alcanzó los 1.100 millones de euros de facturación en 2016, lo que supone un incremento cercano al 3% sobre el ejercicio anterior y suma ya un lustro consecutivo de ascensos.

Así lo ha asegurado en declaraciones a Efeagro el director general de la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas, (Aepla), Carlos Palomar, quien ha indicado que cerca del 90% de dicho negocio (950 millones) proviene de las empresas asociadas a Aepla.

Según Palomar, el mercado de estos productos «ha crecido» a pesar de los años de crisis, lo que demuestra que la agricultura «ha sido uno de los pilares económicos» en ese contexto adverso.

En cuanto a las previsiones para 2017 en el sector de fitosanitarios, ha señalado que aún es pronto para hacer estimaciones, pero sí ha advertido de condiciones adversas ocurridas y que pueden afectar al sector, como la sequía en zonas de Castilla-La Mancha y Castilla y León o los daños por heladas en el sureste peninsular.

Sobre la renovación del permiso de autorización del herbicida glifosato, aún en debate en el seno de la UE, espera que «no se dilate más» dicha renovación porque este producto «cuenta con todos los avales científicos».

Si finalmente no se opta por renovar su uso, «no prevalecerá el criterio científico» y eso generará «un precedente terrible para la agricultura y para el sistema en el que creemos».

Se quejan de que el registro de productos fitosanitarios y la falta de comprensión por parte de la sociedad apenas han cambiado

En su intervención, ha hecho un repaso por las cuatro décadas de vida de Aepla; un período en el que ha habido cambios en el sector de los productos fitosanitarios pero ha incidido en que hay otros asuntos «recurrentes y permanentes» que no han variado.

En estos cuarenta años se han dado procesos de consolidación y fusión de compañías del sector mientras que otros asuntos como el registro de productos fitosanitarios y la falta de comprensión por parte de la sociedad apenas han cambiado.

La ingeniera agrónoma de la Oficina Española del Cambio Climático (OECC), María José Alonso, ha asegurado que es preciso desarrollar algunos aspectos del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático aprobado en 2006, como la sanidad vegetal, porque «no hay un conocimiento suficiente» sobre si las modificaciones observados en algunas enfermedades o la aparición de nuevas plagas se deben a dicho cambio climático.

Ha animado a las empresas relacionadas con el sector fitosanitario a apoyar dicho plan nacional porque «cualquier medida» que adopten para la reducción de emisiones y esté vinculada a la sanidad vegetal «sería muy interesante».

Por su parte, el profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Pere Puigdomènech, ha asegurado que los resultados sobre investigaciones en campos como el de los fitosanitarios deben ser comunicados por los propios científicos en un lenguaje sencillo; o bien por los periodistas, que tienen en sus manos el poder hacer «un buen trabajo divulgativo».

El director general adjunto y profesor de la escuela de negocios Esade, Francisco Longo, ha disertado sobre la transparencia y eficiencia en la Administración pública y su necesidad de llegar a una gobernanza basada en «la democracia, la seguridad jurídica y la efectividad» que repercuta positivamente en sectores como el agrícola.

El acto ha sido cerrado por el presidente de Aepla, Adonay Obando, quien ha hecho una defensa del sector de fitosanitarios, un negocio que «no sólo protege las plantas» sino que «asegura la producción de alimentos del mundo» y «esa es la razón de ser».

El mensaje, es, a su juicio, que si el sector «no trae soluciones a la sociedad, ésta tendrá un caos social y ambiental».