Ahora que cada vez empezamos a escuchar más cerca los sonidos de la Navidad, también los y las pastoras han comenzado a comercializar los corderos que suelen estar en los platos de esos días de fiesta. Este año se está detectando una escasez de cordero en el mercado y esta situación ha provocado que el precio de esta carne también haya aumentado. Desde la organización agraria navarra EHNE han hecho un llamamiento a los y las pastoras para que defiendan el precio del cordero y recordar «a los comercializadores que con todo lo que han aumentado de precio las materias primas, ahora más que nunca, deben pagar un precio justo por sus productos a los y las baserritarras».

Además, el llamado consumo consciente o ciudadano es una tendencia global imparable. El número de consumidores que consideran la forma de comprar como una herramienta potente para cambiar el mundo ha aumentado en los últimos años. Según el estudio Un consumo diferente para un futuro mejor, elaborado por la OCU en colaboración con el Foro Nacional de la Nueva Economía y la Innovación Social, el 73% de los consumidores ya toma decisiones de consumo por razones éticas.

En este sentido, la organización agraria recuerda que la carne de pastoreo, y más en estos momentos de escasez de cordero en el mercado, ha demostrado a lo largo de la historia que consumir cordero es sostenible, además de saludable. Gracias a la producción natural se convierte en una oportunidad inmejorable para las generaciones futuras y para quienes buscan un producto sabroso que contribuya al cuidado del medio ambiente.

La presencia de rebaños es determinante para la conservación de los hábitats de interés natural.

Las ovejas que se desplazan por el territorio contribuyen a la prevención de incendios y a la conservación de los paisajes y del ecosistema.

En la rotación de ganado, las semillas se esparcen por el territorio, lo que permite polinizar las flores e intercambiar genéticamente las especies, evitando la endogamia de los paisajes.

Los pastos sirven para almacenar carbono en el suelo de forma segura, protegiendo los ecosistemas. Las ovejas hacen un uso respetuoso de los recursos naturales y los devuelven orgánicamente al medio.

En los pastos las ovejas se benefician: tierra fértil, ya que dejan a su paso un sinfín de rutas con agua limpia y aire puro.