El sindicato Unións Agrarias (UUAA) ha pedido un mayor control sobre el precio al que venden los agricultores su cosecha de uva en una vendimia que en Galicia está arrancando y que en la mayoría de los casos no cubre los costes de producción . Sin embargo, se prevé alcanzar cifras récord de producción hasta alcanzar o incluso superar los ochenta millones de kilos.

El responsable de Agricultura de la organización, Carlos Basalo, y el vicesecretario general, Félix Porto, han comparecido en rueda de prensa para demandar un seguimiento más exhaustivo de este mercado y medidas por parte de las administraciones.

Basalo ha advertido que las altas temperaturas de los últimos meses han llevado a un «adelanto histórico» de las fechas de cosecha en Galicia, donde nunca se había vendimiado «tan pronto» como en la actualidad, al haberse acelerado el proceso de maduración del fruto.

Asimismo, ha indicado que se espera una vendimia de «récord», que pueda alcanzar o incluso superar los ochenta millones de kilos de uva, con crecimiento en todas las denominaciones de origen existentes en Galicia: Monterrei, Rías Baixas, Ribeira Sacra, Ribeiro y Valdeorras.

Sin embargo, ha precisado el representante sindical, este aumento de la producción no trae consigo un incremento del precio que perciben los viticultores por cada kilo de producto; ya que la previsión es que se mantengan «prácticamente igual» que el año pasado, incluso con caídas en zonas de la DO Rías Baixas.

«Estamos hablando de precios que prácticamente no cubren el costes de producción en muchos de los casos», ha afirmado Basalo, que ha apreciado tanto la calidad como el prestigio de los caldos gallegos y ha criticado que esto no repercuta en beneficio de los viticultores.

Tanto él como Porto han criticado a la industria vitivinícola por forzar a muchos agricultores a cerrar los contratos en el momento de entrega de la uva, sin posibilidad para la negociación dado el carácter perecedero de su producto.

Por este motivo, han reclamado la intervención tanto de la Agencia de información y control alimentarios (AICA) como de la Consellería del Medio Rural para asegurar que no se está incumpliendo la ley de la cadena alimentaria con ventas por debajo del coste de producción.

PIDEN UN OBSERVATORIO DE PRECIOS

En concreto, al Gobierno gallego UUAA le reclama que ponga en marcha un observatorio de precios que monitorice el estado del sector y ofrezca referencias sobre los precios adecuados de venta para cada kilo de uva en función de las circunstancias.

Félix Porto ha puesto el foco sobre el aumento de los gastos en materia de fertilizantes, maquinaria o combustibles; a la vez que ha señalado que el constante incremento de la producción sucede al mismo tiempo que se pierden viticultores en Galicia.

Esto, a su juicio, demuestra el avance de los grandes grupos industriales vitivinícolas y su posición de dominio sobre unos agricultores que no disponen de mecanismos para asegurar que los precios de venta cubren adecuadamente los costes de producción.

Por estas razones ha insistido en que las administraciones no deben dar ayudas a aquellas industrias que hayan sido sancionadas o tengan expedientes abiertos por haber podido incumplir la ley de cadena alimentaria.

«No podemos estar permanentemente poniendo dinero encima de la mesa para incrementar viñedo en determinadas zonas ligadas a las grandes bodegas y cayendo los viticultores», ha sostenido Porto, que ha abogado por que los agricultores obtengan «un rendimiento digno» de sus cosechas.

×