El sector cerealista en Aragón espera este año una buena producción en la mayor parte de la Comunidad, pero con la rentabilidad ajustada y bastante incertidumbre económica, según los cálculos de UAGA-COAG. Después de superar los 3,4 millones de toneladas de producción en 2025. Este año, la producción será un poco inferior, esperando una cosecha próxima a las 2.668.853 toneladas, un 21,5% menos con respecto al año anterior.
Las lluvias bien repartidas en otoño e invierno han conducido a un menor estrés hídrico en los cultivos que en campañas anteriores. Sin embargo, la irregularidad de lluvias en la primavera y las elevadas temperaturas en el mes de mayo, han conducido a una caída del 15% en el rendimiento en cuestión de semanas.
Aunque la cosecha se prevé relativamente buena, este año existe un problema importante: la rentabilidad, afectada por el elevado coste de producción. Debido al conflicto en Oriente Medio, han aumentado considerablemente los precios del gasóleo agrícola y fertilizantes, mientras que el cereal se mantiene en niveles de precios similares, lo que reduce o incluso elimina el margen de beneficio para el agricultor. Esta situación pone especialmente en riesgo las segundas cosechas (cereales de primavera, como maíz, girasol, etc.).
Otro grave problema que están sufriendo muchas comarcas en Aragón son las plagas de los conejos, que están provocando importantes daños en la producción de cereal en los secanos. Esto ha llevado a que, en los últimos años, los agricultores hayan optado cada vez más por el cultivo del triticale en sustitución de otros cereales, ya que resulta menos atractivo para los conejos y, por tanto, sufre menores daños por su acción.
En muchas zonas de secano, especialmente en Monegros, dejan hectáreas completamente devastadas, afectando tanto a la producción como a la viabilidad económica de las explotaciones.
Evolución superficies por cultivos (ha)



