COAG Jaén advierte de que la situación del olivar jiennense se ha complicado después de que las últimas lluvias del fin de semana no hayan paliado el estrés hídrico de los olivos y de que no haya previsiones de lluvia importantes a medio plazo.

Las lluvias de estos últimos días, únicas que han caído en lo que va de año hidrológico, han sido escasas, localizadas y con fenómenos tormentosos.

Según los datos de la Red de Estaciones Agroclimáticas de la Junta de Andalucía en zonas como Úbeda se han registrado poco más de 3,6 litros metro2; en Huesa, 6,5 litros m2; y en Jaén 11,2 litros por metro2.

Donde más ha llovido ha sido en la zona norte de la provincia y en las Sierras de Segura. Así en Chiclana de Segura han caído 57,8 litros por metro2. También se han registrado lluvias con fenómenos tormentosos en lugares como Marmolejo donde han caído 35,8 litros por metro2;  o Alcaudete, donde ha llovido en estos tres días 25,4 litros por metro2.

“SE CONFIRMA EL PEOR PRONÓSTICO POSIBLE PARA NUESTRO OLIVAR. LA SITUACIÓN SE COMPLICA POR MOMENTOS, EL AFORO VA A SER MUY INFERIOR”

Estas precipitaciones no resuelven el estrés hídrico que acumulan los olivos y por tanto, la formación de aceite en el fruto (lipogénesis), seguirá prácticamente parada, cuando está a punto de comenzar la recogida de la aceituna.

Para el secretario general de COAG Jaén y responsable de Olivar de COAG Andalucía, Juan Luis Ávila, “se confirma el peor pronóstico posible para nuestro olivar jiennense” y “la situación se complica por momentos, el aforo va a ser muy inferior al que inicialmente preveía la Junta de Andalucía”.

De ahí que desde la organización se insista en pedir que se revise lo más pronto posible las estimaciones de producción, para que “al menos el sector tenga una cifra fiable a la que agarrarse a la hora de realizar sus ventas de cara a la próxima campaña”.

El aforo previsto por la Junta de Andalucía y presentado en el mes de septiembre estima una cosecha de 1.050.300 toneladas de aceite en Andalucía. Un aforo que difícilmente puede cumplirse ante la falta de lluvia en una época crucial para el olivo, y en una situación de sequía.

Según los técnicos de COAG Jaén, hay una zona de riego que ya no es recuperable, y en secano podría llegarse a pérdidas del 50 % si no llueve y no se cubren las necesidades de agua.