La Alianza UPA-COAG ha trasladado por escrito a la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera de la Junta de Castilla y León que actúe con responsabilidad y tenga en cuenta que las vacas afectadas por la EHE no deban pasar la prueba de la tuberculosis, ya que en muchos casos no tienen movilidad alguna y por lo tanto resulta imposible realizarles las habituales pruebas de saneamiento.

En varias explotaciones se ha dado el caso de que los animales enfermos por EHE no pueden moverse por sus propios medios debido a los efectos de la enfermedad, y por lo tanto los ganaderos no pueden manejarlos para hacer frente a la prueba de tuberculosis. En estos casos, se han extendido actas de veterinarios que recogen que el control y saneamiento ha sido negativo porque no han podido hacer la prueba a todos los animales de la explotación.

La Alianza UPA-COAG considera un despropósito que se esté poniendo en esta tesitura a los ganaderos, «que no solo sufren al ver su explotación afectada por el EHE sino que además son víctimas de la sinrazón de los servicios oficiales veterinarios a la hora de querer realizar, a pesar de los inconvenientes, la prueba de la tuberculosis».

PIDEN QUE NO APAREZCA EN EL INFORME DEL VETERINARIO EL NEGATIVO POR EL HECHO DE QUE A LAS VACAS CON EHE  NO SE LES HAYA PODIDO HACER LA PRUEBA POR FALTA DE MOVILIDAD

Por este motivo, la organización ha solicitado a la Administración regional que en aquellas explotaciones positivas en EHE no se les haga pasar la prueba de la tuberculosis hasta que el animal se recupere de la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica.

Otra opción que tiene la Consejería de Agricultura y Ganadería es que si se hace la prueba de la tuberculina no aparezca en el informe oficial del veterinario el negativo por el hecho de que a las vacas que les haya picado el mosquito culicoides  no se les haya podido hacer la prueba de saneamiento por falta de movilidad de los animales.

La Alianza UPA-COAG reclama de la Administración regional y de los servicios veterinarios oficiales que tengan cierta sensibilidad con el sector, y que no se le dé la puntilla a un sector por algo de lo que no es responsable, y con una enfermedad cuyos efectos está empeorando aún más la ya delicada situación económica de los ganaderos.