Unos 24.000 pollos de engorde de 43 días de edad, que se encontraban sin vacunar, han sido sacrificados en una granja aviar situada en Aldea de San Miguel (Valladolid), tras detectarse un foco de la enfermedad de Newcastle sin que exista riesgo para la salud humana, ha informado este miércoles el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de Castilla y León, Joaquín Antonio Pino.
Es el primer foco declarado fuera de la provincia de Valencia donde han sido notificados diez al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y fue detectado este pasado lunes por las autoridades veterinarias de Castilla y León ante el aumento en un 6,7 % de la mortandad de la granja afectada.
Las muestras tomadas por parte de los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Junta de Castilla y León se remitieron al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete -Laboratorio Nacional de Referencia de la enfermedad de Newcastle en España- donde se ha confirmado por PCR la presencia de una cepa velogénica del virus.
MEDIDAS URGENTES
Ante la situación, los SVO han adoptado de inmediato las siguientes medidas:
• Inmovilización de la granja afectada desde la fecha de sospecha
• Realización de la encuesta epidemiológica con objeto de conocer el posible origen y granjas en riesgo por movimientos de personas y vehículos
• Vacío sanitario de la granja y destrucción de cadáveres, pienso y demás materias que pudieran vehicular el virus
• Establecimiento de una zona de restricción alrededor del foco. En el radio de 3 km hay 1 explotación comercial y en el radio de 10 km hay 10 explotaciones comerciales con censo.
La granja situada en el radio de 3 km es de producción de broilers, y pertenece a la misma integradora que el foco confirmado, por lo que, teniendo en cuenta los vínculos epidemiológicos entre ambas, está previsto proceder también a su vacío sanitario.
Desde el Ministerio de Agricultura (MAPA) se recomienda reforzar la vigilancia pasiva, tanto en granjas avícolas como en aves silvestres, notificando a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad, así como reforzar las medidas de bioseguridad en las granjas avícolas, especialmente aquellas medidas destinadas a evitar el contacto con aves silvestres, incluyendo las medidas de profilaxis sanitaria. Aunque la vacuna no proteja al 100%, sí que reduce el riesgo de que las aves se infecten, así como reduce la cantidad de virus excretado en las aves vacunadas e infectadas, por lo que limita el riesgo de diseminación del virus a nuevas granjas.
Para información sobre esta enfermedad en aves silvestres, incluyendo protocolo a seguir ante el hallazgo de aves silvestres sospechosas, se recomienda consultar la guía de vigilancia sanitaria en fauna silvestre en su apartado dedicado a la enfermedad de Newcastle.
Consultar: Guía vigilancia sanitaria en fauna silvestre


