La vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha calificado de «barbaridad» mantener el actual caudal del trasvase Tajo-Segura de 38 hm3 para bajarlo a 23, y ha abogado por combinarlo con otros recursos, como la desalinización, para garantizar el agua en el sur de la Comunidad.

Tras reunirse en Valencia con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, Ribera ha trasladado «un mensaje de tranquilidad ante un ruido» que, a su juicio, «no necesariamente está justificado», y ha dicho que el Gobierno entiende bien que este trasvase «permite garantizar el acceso al agua a 3 millones de personas, no solo en esta autonomía».

En este sentido, ha afirmado que las modificaciones de las reglas del trasvase, que supondrán bajar el actual caudal máximo desembalsado en nivel 2 de 38 a 23 hectómetros cúbicos mensuales, pretenden «hacer un uso mucho más inteligente del recurso».

«Es una barbaridad que se accediera a un trasvase de 38 hm3 cuando estábamos en nivel 2», ha manifestado la ministra, quien ha indicado que eso provoca entrar «rápidamente en niveles emergencia», como son el nivel 3 y 4, y genera «picos altos y bajos no sensatos».

Ha señalado que aplanar ese pico facilita una mejor gestión y evita «que diez meses al año estemos en situaciones excepcionales», al tiempo que se ha comprometido a «reforzar la disponibilidad de recursos dentro de cada cuenca», a través de incrementar la desalinización, entre otras cosas.

EL PRESIDENTE DE LA GENERALITAT HA DEFENDIDO QUE EL TRASVASE ES «IRRENUNCIABLE»

Al respecto, ha destacado la importante inversión hecha para duplicar la capacidad de la desalinización en Torrevieja, lo que ha permitido que esta infraestructura tenga una capacidad para desalar de 80 hm3 de agua, que es «exactamente el mismo volumen que se trasvasa al año a través del trasvase Tajo- Segura a la provincia de Alicante».

«No es razonable confiar en que siempre vaya a haber agua aguas arriba», ha manifestado Ribera, quien ha abogado por «invertir en soluciones que garanticen que aguas abajo haya recursos» hídricos.

Sobre esta cuestión, el presidente de la Generalitat ha defendido que el trasvase es «irrenunciable», pero ha manifestado que en ningún momento el Ministerio ha planteado el cese de esta infraestructura, sino que «se puede plantear un mix de recursos».

Ha destacado que el agua «es riqueza para un país y debe administrarse con inteligencia y no hacer de ella una bandera de confrontación política», y ha recordado que durante años hubo quien tuvo el poder en muchas autonomías y también en el gobierno de España pero «no avanzó en la solución del problema».

«Necesitamos garantizar a los regantes y agricultores agua de calidad a precios adecuados y para siempre», ha reivindicado el presidente, quien ha apostado por «la superación de guerras estériles» y por buscar «soluciones» con inteligencia.