Durante la reunión de la Comisión de Agricultura celebrada en la Eurocámara, la eurodiputada Clara Aguilera, portavoz socialista de esta comisión, ha defendido que «los agricultores necesitan alternativas eficaces para reducir fitosanitarios y asegurar la sanidad vegetal», a la vez que rechaza que la propuesta de la Comisión Europea para llevar a cabo esta transición se cargue al presupuesto de la PAC.

La eurodiputada ha hecho hincapié en la demanda de la sociedad para disminuir el uso de pesticidas sintéticos. Sin embargo, ha dicho, «es fundamental también destacar la importancia la sanidad vegetal». «Necesitamos instrumentos adecuados para que los agricultores puedan realizar esa transición hacia unos productos menos contaminantes», ha señalado Aguilera, que ha insistido en que se les deben proporcionar alternativas a los agricultores para que sean capaces de tratar las plagas y mantener la sanidad vegetal de sus productos.

Aguilera, ponente de opinión de Agricultura sobre el informe que aborda el uso sostenible de productos fitosanitarios, ha recordado que desde 2009 ya existe una directiva que obliga a una gestión integrada de plagas y que algunos países ya han procedido a una reducción importante del uso de fitosanitarios químicos.

PIDE CAMBIOS PARA LAS «ZONAS SENSIBLES» QUE DEBEN SER MODIFICADAS EN SU DOBLE VERTIENTE, TANTO A SU «DEFINICIÓN» COMO A LA «PROHIBICIÓN»

La eurodiputada ha abordado los puntos que , a su juicio, requieren cambios la propuesta de la Comisión Europea. En este sentido se ha referido a las «zonas sensibles» que deben ser modificadas en su doble vertiente, tanto a su «definición» como a la «prohibición» , salvo autorizaciones puntuales, de realizar tratamientos fitosanitarios.

La eurodiputada también ha puesto el foco en los «objetivos nacionales de reducción»: «Hay países en los que ya se ha llevado a cabo una importante reducción importante, donde la gestión de plagas es ya una práctica generalizada». Asimismo, sobre la carga administrativa de la propuesta, «también puede suponer un problema», ha dicho. «No veo oportuno ni práctico que las actuales guías de cultivo para la gestión integrada de plagas (GIP) tengan un carácter normativo».

También ha destacado que no es adecuado que toda la financiación requerida para llevar a cabo esta transición se cargue al presupuesto de la PAC, ya comprometido con las distintas medidas adoptadas en los respectivos Planes Estratégicos Nacionales. «La Comisión Europea quiere salir a coste cero y el presupuesto de la PAC no está para resolver esta y otras iniciativas que la Comisión vaya presentando en el desarrollo de la Estrategia de la Granja a la Mesa«, ha añadido.

Por último, ha insistido en que los acuerdos comerciales firmados por la UE deberán reflejar una reciprocidad real en el ámbito de la aplicación de SUR, para garantizar las mismas reglas de juego frente a las importaciones de terceros países.

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