Desde APAG Extremadura Asaja han reconocido la importancia de la decisión anunciada por Herba, perteneciente al grupo Ebro Foods, de no comprar durante los próximos dos años arroz procedente de Myanmar y Camboya, ante la presión que las importaciones a bajo precio están ejerciendo sobre los productores europeos.

Su presidente, Antonio Hernández Callejas, ha explicado que, una vez recuperada la producción nacional tras los años marcados por la sequía, la compañía ha tomado esta decisión al considerar que los precios a los que entra este arroz sin aranceles resultan «ruinosos para la agricultura europea».

Desde la organización agraria consideran que «se trata de una decisión muy importante para el futuro del cultivo del arroz, especialmente en un momento en el que nuestros agricultores afrontan unos costes de producción elevados mientras las importaciones procedentes de terceros países continúan presionando el mercado y reduciendo sus márgenes».

No obstante, esperan que no se trate únicamente de una medida temporal ni de una situación aislada, sino que pueda marcar una línea de actuación que tenga continuidad y sea seguida por otros operadores.

UN LLAMAMIENTO AL RESTO DE LA INDUSTRIA Y LA DISTRIBUCIÓN

Desde APAG Extremadura ASAJA queremos animar al resto de operadores, industrias y empresas de distribución a sumarse a iniciativas de este tipo, adoptando decisiones que prioricen y favorezcan nuestra agricultura, nuestra ganadería y las zonas rurales que dependen directamente de ellas.

La situación de las importaciones de arroz lleva tiempo generando una enorme preocupación entre los productores. En la campaña 2024/25, Camboya y Myanmar exportaron conjuntamente alrededor de 540.000 toneladas de arroz a la Unión Europea, mientras que el sector viene reclamando mecanismos de salvaguardia capaces de ofrecer una protección efectiva a la producción comunitaria.

«No podemos exigir a nuestros agricultores el cumplimiento de unos elevados estándares productivos, ambientales y laborales y, al mismo tiempo, permitir que tengan que competir en el mismo mercado con producciones que llegan desde terceros países a unos precios con los que resulta extremadamente difícil competir», aseguran desde la organización agraria.

Por ello, decisiones como la anunciada «demuestran que los distintos eslabones de la cadena también pueden desempeñar un papel fundamental en la defensa de la producción nacional».

UNA DECISIÓN QUE CONTRIBUYE A MANTENER VIVOS NUESTROS PUEBLOS

Para APAG Extremadura ASAJA, apostar por nuestras producciones tiene además una repercusión que va mucho más allá de las explotaciones agrícolas.

El arroz genera actividad económica, empleo y oportunidades en numerosas zonas rurales. Su continuidad permite que muchas familias puedan seguir desarrollando su actividad y permaneciendo en los pueblos.

Por ello, consideran que «este tipo de decisiones constituyen un gesto que de verdad va en la línea de fijar población, y no como distintas medidas adoptadas por nuestros gobiernos que, lejos de favorecer a nuestro campo extremeño, parecen demostrar que les importa más bien poco que puedan desaparecer algunas de nuestras muchas producciones, como es el arroz en este caso».

Desde la organización llevamos tiempo advirtiendo de que cuando un cultivo deja de ser rentable no desaparece únicamente una producción. Detrás quedan agricultores, familias, puestos de trabajo, cooperativas, industrias auxiliares y pueblos cuya actividad económica está estrechamente ligada al campo.

La decisión de una empresa, por importante que sea, no puede sustituir las medidas que corresponde adoptar a las administraciones.

Desde APAG Extremadura ASAJA «insistimos en que la Unión Europea debe defender sus propias producciones y garantizar unas condiciones de competencia justas. Si Europa quiere apoyar económicamente a terceros países, no puede hacerlo a costa de poner en riesgo la supervivencia de sus propios agricultores. Mientras llegan esas decisiones, consideramos especialmente importante que industria y distribución asuman también su responsabilidad y apuesten por el arroz producido por nuestros agricultores».

Por eso, ven que la decisión anunciada por Herba abre un camino que esperamos que otros operadores sigan y, sobre todo, que tenga continuidad en el tiempo. Defender nuestras producciones es defender también el empleo, la actividad económica y el futuro de nuestros pueblos.

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