Asaja Toledo ha recomendado a los viticultores tratar el mosquito verde para evitar daños en las cosechas de un insecto del que han detectado un aumento de su presencia en variedades de uvas tintas en la zona de Méntrida, La Torre de Esteban Hambrán y Santa Cruz de Retamar.

En un comunicado, la organización agraria ha advertido del peligro para las viñas de la zona por los problemas que puede causar este mosquito verde, que comenzó atacando la variedad Tempranillo para después instalarse en el Syrah y en la Garnacha.

El mosquito verde adulto es un insecto de forma alargada, de entre dos y tres milímetros de longitud y de color verde claro, que suele estar en el envés de las hojas y que ataca con su aparato chupador los nervios, provocando desecaciones por los bordes y cortando su ciclo de crecimiento.

Esto afecta a la maduración del fruto y, como consecuencia, los viticultores pueden registrar importantes pérdidas económicas por pérdidas en sus cosechas.

Siguiendo los consejos de la Estación Regional de Avisos Agrícolas y Sanidad Vegetal del centro de investigación agraria «El Chaparrillo», Asaja ha instado a los agricultores a que, en caso de observar síntomas de esta plaga, realicen un tratamiento mojando muy bien el envés de la hoja con alguno productos como clorpirifos o fenpiroximato.