Con la entrada en vigor de la norma de cmrcialización para regular la oferta para frenar los vaivenes del mercado en el sector del aceite de oliva y frenar que se venda por debajo de los costes de producción, UPA CyL, aún siendo consciente de que no es la misma situación la del aceite de oliva que la del cereal, creen que «se abre una ventana abierta para que esta norma abra un camino para inspirar actuaciones en otros sectores, como el de los cereales, que sufre reiteradamente graves distorsiones con precios ruinosos como los actuales, que podrían y deberían abordarse y resolverse».
Por ejemplo, la organización agraria considera que «una de las claves para el futuro de los cereales debería ser que las cooperativas cerealistas de la región fueran las primeras que tirasen del carro para poner coto a importaciones masivas de cereal, muy por encima de las necesidades del país, para así no arruinar las economías de las explotaciones familiares cerealistas de Castilla y León».
En este sentido, UPA CyL reclama la aprobación y activación de compromisos por parte de todo el eslabón de la cadena para tener instrumentos válidos que regulen un mercado el del cereal que, si se le deja funcionar solo, tiene el “vicio” de hundir el precio en origen a los productores, como se está demostrando desde hace tiempo.
El objetivo de UPA es que el precio en origen se sitúe por encima de los costes de producción, y que el cereal de nuestra región, que es básico para la alimentación animal y para la producción de alimentos y por lo tanto para la cesta de la compra, no corra el peligro de ir desapareciendo poco a poco por los elevadísimos costes de producción y los ruinosos precios en origen debido en gran parte a las importaciones masivas.
Para la organización agraria, consideran que «al igual que Andalucía necesita que su principal cultivo como es el olivar tenga suficiente estabilidad a nivel productor, y de ahí la nueva norma que se ha puesto en marcha, se haga algo similar en cuanto a compromiso institucional firme para que el cereal de Castilla y León, granero de España, no vea drásticamente reducida su superficie de cereal por ser un cultivo a pérdidas».






