APAG Extremadura Asaja ha pedido, en la primera reunión del Consejo Asesor Agrario (CAEX) después de las ultimas elecciones al campo, una bonificación específica de al menos 50 céntimos para el gasóleo agrícola y que se autorice la quema controlada de rastrojos.

El presidente de la organización agraria, Juan Metidieri, ha formulado esta demanda porque con el incremento que ha sufrido el combustible las producciones «no son rentables».

En concreto, ha reclamado una bonificación específica de al menos 50 céntimos el litro, algo que «la Administración regional no se ha entrado ni a contestar», según ha lamentado en una nota.

Asimismo, ha vuelto a solicitar la quema controlada de rastrojos, ya que «es lo más natural para el medio natural y para luchar contra las plagas y enfermedades de los cereales».

Por otra parte, Metidieri se ha mostrado muy crítico con la eliminación de la ayuda acoplada para las oleaginosas, que se ha realizado «de un día para otro y de forma unilateral».

Esta decisión, ha indicado el dirigente agrario, perjudica especialmente a Extremadura al haber multiplicado por tres las hectáreas plantadas de girasol. Ha lamentado que además de acabar con la rentabilidad de estos cultivos «se cierra una puerta a las alternativas al cereal».

Metidieri también ha advertido de que tal y como está concebidas las ayudas acopladas al olivar tradicional, beneficiarán a muy pocas hectáreas en Extremadura, «por no decir a ninguna».

Por su parte, la consejera de Agricultura, Desarrollo Rural, Población y Territorio, Begoña García, ha explicado que durante el encuentro se han expuesto por parte de la consejería varios informes referentes al trabajo que se está desarrollando desde la Junta de Extremadura, como la modernización de regadíos con distintas convocatorias por valor de 75,3 millones de euros, la inversión de los Fondos de Recuperación y Resiliencia en sus dos fases con un importe de 60,3 millones de euros, las acciones llevadas a cabo conjuntamente con SEIASA en la región con dos proyectos de futuro y que suponen en torno a 20 millones de euros, así como la importancia de la sanidad animal.