Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha alertado de la posible caída en la suscripción de los seguros agrarios debido al importante aumento del precio de las pólizas, que será de un mínimo del 30% en algunas líneas, como la de herbáceos, según ha decidido Agroseguro. La organización reclama a las administraciones central y autonómicas subir la subvención a la contratación del seguro agrario para todos los sectores hasta el tope del 70% permitido por la regulación de la UE y así compensar su encarecimiento.

Unión de Uniones defiende que el seguro agrario es uno de los principales ejes de la política agraria del Estado para el sostenimiento de la renta de las explotaciones y el territorio y por eso solicita que se le destine el máximo apoyo y mantener esta herramienta.

La organización, denuncia que, en contra de la opinión de todo el sector, Agroseguro ha decidido, con el refrendo del Ministerio de Agricultura y Enesa, un aumento medio de las primas por sequía del 30% para cultivos herbáceos de secano, básicamente a causa de las indemnizaciones que la entidad ha tenido que pagar por los graves daños sufridos por estos cultivos. Ello implicará que, para algunas comarcas cerealistas, la contratación del seguro costará hasta un 100% más, pero que no será infrecuentes aumentos superiores, incluso muy superiores, al 50%.

EL SEGURO CON COBERTURAS POR DAÑOS DE SEQUÍA TIENE UN CAPITAL GARANTIZADO MÁXIMO DEL 70%, POR LO QUE EL AGRICULTOR ASUME DE ENTRADA UN 30% DE LAS PÉRDIDAS

El seguro de herbáceos es la línea agrícola con un mayor número de pólizas suscritas, unas 125.000, que cubren 5,6 millones de hectáreas, de las cuales casi 4,6 serían de cultivos de inverno, según el último ejercicio cerrado que es el de 2021. Estos últimos serían los que experimentarían las subidas más agudas y sobre los que, en opinión de Unión de Uniones, el efecto desincentivador a la hora de contratar sería más grave.

Unión de Uniones también critica la decisión de recortar el precio máximo de aseguramiento (en el caso de la cebada, 1 cént.€/kg; y el para el trigo, 2 cént.€/kg), lo que implica una bajada del capital asegurado y, por lo tanto, indemnizable.

Hay que tener en cuenta, además, que el seguro agrario con coberturas por daños de sequía en sectores como cereales, frutos secos, vid u olivo, por ejemplo, tiene un capital garantizado máximo del 70% para el conjunto de las parcelas, por lo que el agricultor asume de entrada un 30% de las pérdidas que sufra por sequía.

La tendencia al encarecimiento del seguro, al recorte de los precios garantizados y a la reducción de coberturas se ha extendido en estas últimas campañas a varias líneas de seguros con objeto de equilibrarlas lo que está implicando una pérdida de la propia naturaleza del sistema y de su atractivo para los principales destinatarios.

«El Seguro Agrario nació como una herramienta al servicio de los agricultores y ganaderos para garantizar sus rentas ante las condiciones adversas de la producción» indican desde Unión de Uniones «pero si se sigue en esta senda, lo están condenando, porque al final se van a mantener las líneas que interesen a Agroseguro y a las compañías y aún eso, sólo mientras les sigan interesando».