La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos UPA de Castilla y León ha pedido este viernes 27 al Ministerio de Agricultura que la nueva PAC  debe apuntalar la explotación familiar a la que considera «el futuro de la clase media del campo«, en referencia a las palabras del ministro de que la PAC era para la clase media agrícola

En un comunicado, ha trasladado al Ministerio, ante la negociación del reparto de la ayudas de la PAC, que «el Gobierno español debe apoyar el modelo familiar de producción de alimentos, que es el mayoritario y el más sostenible».

Para UPA, es evidente que las explotaciones familiares agrarias de Castilla y León, lo que consideran la clase media agrícola, «generan economía y empleo, mejoran la balanza comercial, permiten luchar contra el despoblamiento de medio rural y son las claves en el mantenimiento del medio ambiente y la biodiversidad».

Además ha reclamado que, a través de la PAC, también se incida en que «las leyes y todos los agentes de la cadena agroalimentaria respeten al primer eslabón y permitan que los productores perciban un precio justo por su trabajo».

En el último año y medio con motivo de la pandemia ha quedado demostrado el papel esencial que desempeña el campo, y ahora lo esencial para UPA es que se reconozca y se respete el trabajo de los agricultores y ganaderos y se pague un precio justo.

UPA ha considerado clave para el presente y futuro del sector primario que se defienda el modelo de explotación familiar que, por otro lado, «es el más vulnerable y necesita un apoyo más elevado que garantice su continuidad».

«Entendemos que se garantizaría con un reparto más justo de las ayudas directas discriminando positivamente siguiendo los requisitos laborales de la seguridad social, y esto sería lo más responsable y adecuado porque de este modo se defenderían los intereses de los verdaderos profesionales, y a ello debería comprometerse el Gobierno de España”, ha apuntado UPA Castilla y León.