Las ayudas concedidas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación establecidas en el Real Decreto 428/2022, de 7 de junio, destinados a apoyar a los sectores más perjudicados por el impacto de la guerra de Ucrania, «son totalmente insuficiente para los sectores afectados, debido al incremento tan desmesurado de los costes de producción de las explotaciones ganaderas, en particular en el sector cunícola, un sector muy productivo y gran productor de proteínas de altísima calidad», según denuncia la UCCL, que reclama al Gobierno regional que complemente con fondos propios las ayudas.

Para la organización agraria, este sector es, sino el que más, uno de los más perjudicados por la actual situación de incremento de los costes de producción, tanto de las materias primas, como de la energía.

De hecho, el sector cunícola es, de todos los sectores de producción intensivos, el más dependiente de la energía para mantener las condiciones de producción en las granjas, debido a las necesidades de climatización e iluminación. La mayoría de las granjas cunícolas son espacios cerrados, que necesitan de condiciones artificiales para mantener las necesidades de luz y calor de los animales, a base principalmente de gas y electricidad.

Igualmente, es uno de los más afectado por el incremento del precio de los piensos, pues el conejo es una especie que no permite un complemento alimenticio a base de forrajes u otras fórmulas. Su dieta es 100% a base de pienso. El coste de la alimentación del sector cunícola, que es con diferencia el mayor coste de producción, se ha incrementado en más de un 50% respecto a las mismas fechas del año pasado.

Según el estudio elaborado por Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), el coste de kilo producido supone a los cunicultores un desembolso de 2,53€ y el precio de la lonja actualmente se encuentra en 2,25 € el kilogramo de carne, lo que supone una pérdida de 28 céntimos por cada kilogramo de carne producido. En una granja de 500 conejas que produce de media 13,5 kg/coneja cada 42 días, la pérdida sería de en torno 2.000 € cada ese periodo.

CASTILLA Y LEÓN ES UNA DE LAS REGIONES MÁS PERJUDICADAS POR ESO PIDEN QUE SE COMPLEMENTE CON FONDOS PROPIOS LAS AYUDAS

Además, Castilla y León es una de las regiones más perjudicadas por los criterios de reparto establecidos por el Ministerio de Agricultura para este sector.

Así, el MAPA ha establecido que las granjas no profesionales tengan un apoyo muy intenso (una granja no profesional de 50 conejas puede acceder hasta un máximo de 2.580 €, es decir, 51,6 €/coneja; una granja profesional de 500 o 1.000 conejas tendría acceso a una ayuda máxima de 5,16 o 3,87 €/coneja respectivamente y una granja de más de 1.001 plazas tendría acceso a una ayuda de 5,16 o si tienes 1.500 conejas (explotación media en Castilla y León) la ayuda se queda en 3,44 €/coneja,; lo que esta organización califica «como una clara injusticia del MAPA sobre los cunicultores profesionales».

Es precisamente esta circunstancia la que perjudica sobremanera a Castilla y León, ya que esta región cuenta con las granjas más profesionales y de mayor tamaño, «por lo que estos criterios suponen una injusticia manifiesta, y una penalización clara a aquellos profesionales que han hecho un mayor esfuerzo por dimensionar y dar a sus granjas mayor eficiencia y viabilidad.»

Por estas razones, la Unión de Campesinos ha reclamado al Consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla y León que «no puede dejar de lado al sector cunícola de nuestra comunidad y pide que complemente con fondos propios las ayudas dadas por el Ministerio».