En los últimos días ha aparecido en la prensa declaraciones de representantes de agricultores y ganaderos que están exigiendo un trato de preferencia en el tema de la vacunación del covid hacia  este colectivo por ser su trabajo fundamental para el normal funcionamiento de la sociedad. Sin embargo, desde la Unión Extremadura exigen «respeto por nuestro trabajo, pero denunciamos conductas vergonzosas de privilegios e instamos a las administraciones un trato de igualdad al resto de personas, con independencia del trabajo que realicen».

En una nota de prensa, la organización señala que «por norma general los agricultores y ganaderos de este país, trabajamos al aire libre, excepto en campaña de recolección u otras esporádicas, solemos trabajar en solitario y en nuestra actividad profesional pocas veces estamos expuestos a aglomeraciones. Muchas veces nos quejamos de que nuestro trabajo no está valorado, que estamos produciendo alimentos de calidad a precios asequibles y al mismo tiempo estamos cuidando el medio ambiente y a cambio tenemos un trato discriminatorio hacia nuestra actividad por parte de las distintas administraciones».

Por eso, creen que se debe «exigir respeto por nuestra actividad, exigimos precios justos por nuestras producciones, denunciamos el trato discriminatorio de nuestras administraciones, pero en ningún caso exigimos ni pedimos privilegios y menos en ocasiones donde tanta gente está sufriendo la enfermedad que nos azota».

El agricultor y ganadero es una persona generosa, hemos salido con nuestras máquinas de tratamiento en fumigaciones de desinfección y otras actividades que se nos han solicitado,  por este motivo, a algunos responsables agrarios nos avergüenza ver en los medios de comunicación a jóvenes de no más de 35 años exigiendo privilegios para el sector agrario en la prioridad de las vacunas del covid.

En este sentido, se insiste en que lo que se reclama es que se vacunen de manera prioritaria:

  • A nuestros mayores, porque se lo han ganado.
  • A los sanitarios, para tener una buena atención médica.
  • A los que colectivos de riesgo, para evitar tanta muerte.
  • A los que trabajan de cara al público, para evitar contagios.
  • A los que trabajan en la restauración y distribución, para que se vuelva a reactivar el consumo.
  • A los obreros de las campañas de recolección, porque en las mismas es inevitable el contacto e imposible el uso de la mascarilla con 40 grados de temperatura.
  • Y a todo otro colectivo no numerado que por riesgo se lo merezca.

«Queremos ser vacunados cuando por el riesgo de nuestra edad o trabajo nos corresponda, es inmoral exigir un trato preferente esgrimiendo que somos fundamentales ya que producimos alimento», señala la Unión Extremadura, que recalca que. «somos fundamentales y vamos a seguir siéndolo con independencia de que nos vacunen en febrero o en agosto. Nos avergüenza como sector ver a compañeros exigiendo un trato preferente  aduciendo, cuando no chantajeando con la importancia de nuestro sector».