ASAJA ha calificado como “totalmente insuficiente” el plazo de un año que ha dado la administración regional al sector para acondicionar la maquinaria de aplicación de purines a las tierras agrícolas y poder cumplir los requisitos que marca la normativa sobre condicionalidad. Por su parte, desde La Alianza UPA-COAG se ha calificado la Orden publicada como manifiestamente insuficiente para los intereses de Castilla y León

Tal como ha dado a conocer este miércoles 28, la Consejería de Agricultura y Ganadería, en Castilla y León la nueva normativa sobre aplicación de purines entrará en vigor el 1 de enero de 2019, un margen que ASAJA  entiende como “meramente simbólico, porque es imposible lograr ese objetivo en estos pocos meses”. Hoy por hoy, salvo un puñado de grandes empresas, la inmensa mayoría de las explotaciones no cuenta con los elementos precisos para cumplir la nueva normativa, que implica tractores de más caballaje y maquinaria más específica y costosa.

“Obligar a los profesionales a hacer de nuevo una inversión importante, cuando no se ha amortizado la anterior, es un abuso»

Además, hay que considerar la diversidad de la Comunidad Autónoma, con numerosas fincas con fuerte pendiente y pequeñas dimensiones, que hacen muy difícil esparcir el purín atendiendo a las normas marcadas desde los despachos de la administración. “El sector hace estas tareas muchas veces de la única forma que es posible, no por capricho, como parecen presumir los legisladores”, lamenta ASAJA, que pide un periodo moratorio lo suficientemente amplio para que las explotaciones puedan adaptarse progresivamente, con normalidad, sin obligar a realizar inversiones que pongan en riesgo su viabilidad económica. Hay que tener en cuenta que en muchos casos se han adquirido recientemente elementos para realizar esta tarea que cumplían correctamente con los requisitos hasta ahora vigentes, y que de pronto ahora quedan fuera de la norma.

“Obligar a los profesionales a hacer de nuevo una inversión importante, cuando no se ha amortizado la anterior, es un abuso, que solo beneficia a las firmas de maquinaria”, señala ASAJA. Además, la OPA considera que el plan Renove de maquinaria agrícola que convoca el Ministerio, que cuenta con presupuesto muy insuficiente y que ni siquiera cubre las necesidades para las que está originalmente diseñado, “apenas será un parche. No puede pretenderse que el sector achatarre todo lo actual, que encima está en buen estado, y compre maquinaria nueva, y por ahora el Renove nunca ha cubierto reformas”.

ASAJA entiende que queda una puerta abierta para que el 1 de enero de 2019 se siga negociando una ampliación del plazo para el uso de platos o abanicos, que es el sistema más común de esparcir el purín, algo que no ocurre con el sistema de cañones, que queda expresamente prohibido a partir de enero de 2019. Este sistema de cañones es el más utilizado en el caso de la ganadería de vacuno de leche debido a la necesidad de esparcir con más frecuencia en épocas de invierno cuando no se puede entrar en las fincas y la lluvia se acumula en el patio de las granjas, desaguando en la fosa.

ASAJA lamenta que todos estos problemas partan de “un sinsentido, un decreto que publica el Ministerio para satisfacer a Bruselas, cuyo cumplimiento acarrea enormes perjucios a los ganaderos y que a la postre no va a reportar ninguna mejora medioambiental. Un decreto muy negativo que la Consejería además no ha sabido corregir convenientemente para frenar el impacto sobre el sector”. Cabe recordar que el Congreso aprobó recientemente una proposición no de ley para pedir una derogación de esta normativa de aplicación de purines.

La Alianza considera la orden como «manifiestamente insuficiente para los intereses de Castilla y León

Por su parte, desde La Alianza UPA-COAG se ha calificado la Orden publicada hoy en el Bocyl sobre la norma de aplicación de purines y estiércoles como «manifiestamente insuficiente para los intereses de Castilla y León, puesto que a pesar de determinados avances en su conjunto aún resulta muy gravosa para los agricultores y ganaderos de nuestra comunidad autónoma».

A pesar de que los actos de protesta de primeros de año de la Alianza UPA-COAG en las provincias han permitido que la Junta aplace un año la aplicación de la norma, sin embargo consideramos que el resultado final no es ni de cerca lo que llevamos reclamando el sector profesional agrario de  Castilla y León.

La Alianza UPA-COAG  considera además insuficiente el avance recogido en la Orden sobre los días que debe transcurrir el estiércol en la tierra antes de ser enterrado por parte del agricultor, que pasa de tres a cinco, ya que es un tiempo muy corto en determinados casos donde las condiciones climatológicas no favorezcan a dicha acción.

En todo caso, nuestra organización detecta sobre todo en la orden una absoluta indefensión para los agricultores en un aspecto clave para esta región como son los purines, y lo demuestra con el hecho de que la Administración regional es  absolutamente inflexible en la prohibición de utilizar el sistema de cañón a partir del 1 de enero del 2019.