La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) lamenta profundamente que el Comisario de Agricultura, Phil Hogan, tras la reunión del consejo de Ministros de Agricultura de la UE celebrada el lunes 15, afirmara que la CE va a reconsiderar únicamente el impacto que el acuerdo firmado con los países de Mercosur -Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay- tiene en el sector bovino y no hiciera mención alguna sobre ninguno de los productos sensibles de laganadería y agricultura mediterránea como son los cítricos, el arroz o la miel.

A pesar de los efectos devastadores que ha tenido la crisis citrícola de la última campaña sobre la economía de los agricultores valencianos con unas pérdidas que alcanzan los 300 millones de euros, la UE ha olvidado de nuevo a este sector y hasta ahora solo se ha planteado la modificación de este acuerdo en el apartado del vacuno, que afecta principalmente a los países del norte de Europa, especialmente a Francia, Reino Unido, Alemania e Irlanda.

“Una vez más queda clara la diferencia entre quiénes son productores mediterráneos y quiénes no”

Esta organización ya alertó recientemente sobre el impacto negativo que podría suponer la entrada masiva de zumo de cítricos procedentes de Brasil, ya que amenazaría seriamente el papel estabilizador del mercado en fresco que tiene la industria de transformación, puesto que la competencia que ejercerán esos zumos se traducirá en mayores dificultades para los productores europeos a la hora de destinar sus cítricos de menor condición y calibre a las plantas transformadoras a unos precios mínimamente razonables.

Hogan tampoco hizo referencia al arroz o a la miel, productos que tienen hoy en día una rentabilidad muy cuestionada en España. En el caso del arroz, se trata de un cultivo deficitario que sobrevive a base de subvenciones, mientras que la miel atraviesa una enorme crisis debido a las adversidades climáticas de la sequía y a las importaciones masivas de países terceros, especialmente de Sudamérica, que se traducen en precios ruinosos para los apicultores que no les permiten ni siquiera cubrir los costes de producción.

Por su parte, el ministro de Agricultura, Luis Planas, quien asumió la gravedad de la crisis citrícola y la necesidad de tomar medidas para potenciar la rentabilidad de un sector clave en la economía valenciana, todavía no ha declarado a este cultivo como un producto sensible ante la firma de este tratado. Si bien es cierto que Planas ha solicitado a la UE que evalúe el impacto del acuerdo con Mercosur sobre el sector agroalimentario, la realidad es que el norte de Europa ha sido más contundente y ya ha pedido que se reconsidere el capítulo del sector de vacuno.

“Una vez más queda clara la diferencia entre quiénes son productores mediterráneos y quiénes no. Un agravio comparativo que provoca que cada vez creamos menos en Europa, sin olvidar los méritos del señor Sánchez al impulsar este tratado que hipoteca el futuro de la agricultura mediterránea”, señala el máximo representante de esta organización, Cristóbal Aguado.

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