El cierre del puerto de Cartagena ya ha provocado pérdidas en el sector ganadero de la región de Murcia que suman 3 millones de euros. No han podido salir 9 buques con 20.000 cabezas de ganado. Los ganaderos llevan diez días sin poder dar salida a sus animales mientras permanece atracado en el puerto el buque Karim Allah con 900 reses a bordo que deberán ser sacrificadas por órdenes del Ministerio de Agricultura. Y además el sector teme que esta crisis haga peligrar la exportación de animales vivos.

Tanto el gobierno regional como las organizaciones agrarias quieren una solución rápida para el buque Karim Allah. Vicente Carrión es el secretario general de COAG en Cartagena y alerta de la desaparición del sector vacuno y ovino de la región de Murcia si persiste el cierre del puerto de Cartagena por más tiempo. «Esto no se puede aguantar ni un minuto más», según recoge Rosa Roa en ondacero.es.

El Ministerio de Agricultura ha dado un plazo de cuatro días a los responsables del barco Karim Allah para que sacrifiquen los 900 terneros después de que la inspección veterinaria oficial realizada a finales de febrero considerase que su estado, tras dos meses en el barco, impide que puedan emprender un nuevo viaje para ser exportados, vendidos y sacrificados.

El barco zarpó de Cartagena el 18 de diciembre con una carga de 900 terneros con destino a Turquía, que contaba con la certificación de las autoridades veterinarias españolas garantizando el buen estado sanitario de los animales, pero las autoridades turcas impidieron el desembarco de los animales porque, según el Ministerio de Agricultura, no aceptaban el “concepto de zonificación comunitaria en materia de sanidad animal”.

Al gobierno regional también le preocupa que pueda llegar al puerto de Cartagena un segundo buque, el Elbeik, con 1.776 vacas y terneros a bordo tras el rechazo de Turquía y Libia. El gobierno murciano rechaza las instrucciones dadas por el Ministerio de Agricultura y pide que ese buque regrese al puerto de Tarragona del que partió. El buque Elbeik, que lleva más de dos meses navegando a la deriva por el Mediterráneo, se encuentra fondeado en Creta para cargar comida. Tenía prevista su llegada a Cartagena el 8 de marzo.

El consejero de Agricultura y Ganadería, Antonio Luengo, ha considerado que las «decisiones unilaterales que está tomando el Gobierno de España no tienen por qué ser asumidas por los operadores de la Región ni por los ganaderos», por lo que ha asegurado que desde su partido «vamos a hacer todo lo posible para que el buque que partió de Tarragona vuelva a su lugar de origen».

«No vamos a permitir que bloqueen el Puerto de Cartagena, cuando ha sido un ejemplo a seguir en regulación específica para este tipo de tráfico y pionero en obtener la autorización para embarcar ganado vivo y líder en exportación», ha dicho al respecto.

En total, los dos buques portaban cerca de 2.700 terneros que fueron rechazados por esos dos países por dudas sobre la posibilidad de que saliesen infectados de España con la enfermedad de la lengua azul, extremo que ha desmentido el Gobierno español.