Desde mediados del pasado mes de agosto la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) está procediendo a deforestar decenas de hectáreas de bosque de ribera en el término municipal de Mianos. Ello enmarcado en obras complementarias al recrecimiento de Yesa. «Una barbaridad medioambiental que afecta a una ZEPA y un LIC reconocidos en la Red Natura 2000 de Aragón», según denuncia la Asociación Río Aragón.

Por mucho que la DIA aprobada en su momento contemplara estas actuaciones, no deja de ser denunciable el fondo y la forma de lo que está ocurriendo. Pormucho que la CHE pretenda minimizarlo no se puede ocultar que 6 de los 9,9 km que conforman la masa de agua que va de la desembocadura del río Veral hasta el embalse de Yesa quedarían anegados y más de 30 hectáreas de zona protegida serán arrasadas. Con ello 5 hábitats incluidos en la correspondiente Directiva Europea será degradados y hasta 25 especies (entre las que se encuentra el milano real, en peligro de extinción, o la nutria) verán dañado su hábitat.

Ante esta realidad, desde la Asociación Río Aragón, quieren denunciar «el cinismo de la CHE» que en respuesta a sus alegaciones al nuevo Plan de Cuenca se permite afirmar que “Las masas de agua que conectan con el embalse de Yesa solo se ven afectadas en un pequeño tramo inferior” o escribir, en el borrador a información pública, que “mantienen o mejoran el
estado respecto al Plan actual”.

Para la asoaición, «la triste realidad es que el embalse de cola a construir, con una superficie de 28 hectáreas, tendrá los días contados por el arrastre del río Aragón y sustituirá un hábitat natural por otro artificial. Esto es algo impropio de los compromisos con las directivas europeas y de un Gobierno mínimamente sensible que pretenda adecuarse a estrategias de sostenibilidad enmarcadas en la agenda 2030″.

En este sentido, reclacan que «y la todavía más triste realidad es que la CHE pretende, a la vista de los cada día más graves problemas del recrecimiento de Yesa, continuar una insensata huida adelante para magnificar los hechos consumados que, llegado el caso y al igual que ocurrió ayer en Itoiz y hoy en Mularroya, forzar decisiones judiciales apelando al interés público superior que supondría aprovechar lo ya invertido». También piden visibilizar las dimensiones de su megaproyecto en aspectos que no son, hoy por hoy, esenciales y que provocan daños irreparables en las poblaciones de la ribera del Aragón.

La queja se entrega al Gobierno de Aragón, que es quien debiera velar por la preservación de la Red Natura 2000 y, aplicando un mínimo principio de precaución, evitar o al menos retrasar
al máximo la degradación de hábitats y especies que se encuentran bajo su jurisdicción. Por eso, «le emplazamos a que tome cartas en el asunto y actúe con contundencia para solicitar a la CHE la paralización de estas actuaciones, en tanto en cuanto no resulten absolutamente imprescindibles».

Asimismo, aprovechan para comunicar que el próximo 2 de octubre la Asociación Río Aragón realizará un acto de denuncia y protesta en el área arrasada.