El presidente de Rusia, Vladímir Putin, quiere recortar los envíos de grano ucraniano a Europa. Por ello abordará con su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, limitar los destinos de los barcos que exportan grano ucraniano, con la justificación de que  «los países más pobres» no tienen acceso al mismo. Esta medida puede volver a disparar los precios de los cereales.

«Excluyendo a Turquía como mediador, prácticamente todo los cereales que salen de Ucrania no va a los países más pobres, sino que va el grano ucraniano a Europa. Solo 2 de 87 barcos van a los países en vías de desarrollo. 60.000 toneladas de 2 millones», recalcó durante la sesión parlamentaria del VII Foro Económico Oriental de Vladivostok.

«Merece la pena pensar en cómo limitar los destinos de la exportación de granos y otros alimentos por esta ruta. Sin falta conversaré al respecto con el presidente de Turquía, Erdogan», dijo Putin.

El mandatario ruso señaló que del mismo modo muchos países europeos, en décadas y siglos anteriores, «actuaban como colonizadores, ahora siguen actuando del mismo modo».

«Han vuelto a engañar una vez más a los países en vías de desarrollo, y continúan engañándoles», denunció.

Putin señaló que «con este enfoque la escala de los problemas alimentarios a nivel mundial solo se incrementará, lamentablemente».

«Esto puede provocar una catástrofe humanitaria inédita», alertó.

Indicó que la subida de los precios de los alimentos en los mercados globales se puede convertir «en una verdadera tragedia para los países más pobres, en enfrentan el déficit de alimentos, fuentes de energía y otros bienes de primera necesidad».

El 22 de julio pasado en Estambul se firmaron dos documentos por separado: uno sobre las exportaciones de grano ucraniano y otro sobre la exportación de productos agrícolas y fertilizantes rusos.

Los acuerdos, uno con la firma de Ucrania y el otro con la de Rusia, fueron alcanzados con la mediación de la ONU y Turquía y establecieron un corredor en el mar Negro para permitir la exportación de alimentos.