Mientras que agricultores y tractores bloquean desde el miércoles las calles de Cartagena para exigir soluciones a la agricultura de la zona y en defensa del Mar Menor, el Ministerio de Agricultura se ampara en un formalismo para impedir una solución al conflicto. El Mapama insiste en que los agricultores deben solicitar por escrito una reunión para tratar estos asuntos y los convocantes de la protesta aseguran que están hartos de pedir reuniones y mantienen su pulso.

Convocados por la Federación de Cooperativas Agrarias, las organizaciones Coag y Upa, la patronal exportadora hortofrutícola Proexport, Ecologistas en Acción, la Asociación de Naturalistas del Sureste, Pacto por el Mar Menor, comunidades de regantes, asociaciones de vecinos y cofradías de pescadores, han pasado la noche a la espera de que algún alto cargo del ministerio se comprometa en firme a visitar la laguna salada y ofrecer soluciones.

Tras mantener desde el mediodía hasta cuatro reuniones con el delegado del Gobierno central en la región murciana, Antonio Sánchez-Solís, la última de ellas sobre las 22 horas, los representantes de los convocantes no han obtenido ese compromiso, por lo que se niegan a retirar los vehículos hasta lograrlo.

Según los agricultores, se han solicitado ya cuatro reuniones a los altos cargos del ministerio para debatir la cuestión, tres de ellas en el último mes, concretamente los pasados 8, 14 y 28 de marzo, sin que desde ese departamento se les haya contestado.

Según la Delegación del Gobierno, que ha mediado entre quienes han sacado a la calle unos 300 tractores y 90 camiones -según fuentes de la Policía Local- y los representantes del ministerio, estos les han comunicado que deben solicitar la reunión por escrito por los cauces formales para que pueda ser adecuada a la agenda de la ministra, el secretario general de Agricultura o la directora general del Agua, instancias a las que quieren llegar los regantes.

Los manifestantes critican que la Confederación Hidrográfica del Segura paralizara hace 9 meses los vertidos de nitratos de abonos agrícolas al mar Menor y desde entonces no se haya solucionado la regeneración medioambiental de esa laguna salada mientras los agricultores no pueden recuperar las conducciones de salmueras de las desalobradoras del agua que extraían de pozos para regar.