La Unión de Campesinos de León (UCCL) ha congregado este viernes a varios centenares de agricultores y ganaderos que se han manifestado por el centro de la capital provincial contra la nueva PAC, así como por la obligación de rotar el cultivo del maíz, por lo que han llenado las calles de la ciudad de este cereal.

A su juicio, la nueva PAC no sólo no arregla las deficiencias actuales si no que vuelve a arrinconar a los profesionales del sector con imposiciones inasumibles.

«Lejos de simplificar la legislación vigente, nos hunden con más burocracia, más requisitos medioambientales y nos desprotegen frente a los productos importados de terceros países a los que no se les exige el cumplimiento de los mismos estándares», ha denunciado el presidente de la organización, Juan Antonio Rodríguez, en declaraciones a los periodistas.

Ha rechazado que les obligue a rotar el cultivo del maíz porque, según ha recalcado, «es mucho más beneficioso para el terreno al generar mejor materia orgánica».

“EXIGENCIAS GENERALISTAS COMO LA DE LA ROTACIÓN QUE EN UNA PROVINCIA CON EL REGADÍO MODERNIZADO MÁS AVANZADO DE ESPAÑA VA EN CONTRA DE TODA LÓGICA»

Además, ha advertido de que la nueva norma de bienestar animal provocará que, por ejemplo, en una explotación avícola que en la actualidad mete 140.000 pollos en un crianza cuando se aplique la PAC solo va a poder meter 60.000, por lo que pasará de costar 4 ó 5 euros a 18.

El sindicato ha denunciado que exigencias generalistas como la de la rotación que en una provincia con el regadío modernizado más avanzado de España financiado en parte por el Estado «va en contra de toda lógica».

«Tanto a nivel de uso de recursos del Estado como por el hecho de que somos deficitarios en la producción de maíz con lo cuál nos avocan a importar de países que no cumplen las reglas de uso de fitosanitarios ni laborales», ha advertido el presidente provincial.

Asimismo, UCCL también ha rechazado exigencias de la nueva PAC como el barbecho en regadío, la reducción del coeficiente de admisibilidad de pastos, así como la rigidez de la normativa de bienestar animal.

A juicio del sindicato, todas estas medidas, a las que se suma el incremento de costes productivos y congelación de precios, va a suponer una bajada en la producción agrícola y ganadera de alrededor de un 30%.

Y ha adviertido de que la agricultura y la ganadería sufren además otras inclemencias tales como la fauna salvaje o la no regulación de los cauces por parte de la administración en «una flagrante dejación de funciones».

Entre las reivindicaciones que exige UCCL se incluye la no rotación del maíz, libertad para sembrar, suprimir el barbecho en regadío, flexibilización de la normativa del bienestar animal y llevar el sentido común a la aplicación de ley de restauración de la Naturaleza.

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