Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos destaca la reducción de rentabilidad que se está dando en el sector de la almendra y propone que el productor sea retribuido también por la cáscara de almendra, lo que permitiría a los productores cobrar 2 euros más por kilo y ganar rentabilidad.

Unión de Uniones plantea que el productor sea también retribuido con un porcentaje de entre el 30 y el 40% de los ingresos que genera la cáscara de almendra, muy utilizada para la elaboración de pellets para la combustión en calefacciones.

De ese modo y teniendo en cuenta las cotizaciones del producto en este comienzo de campaña se sitúa en torno a 3,50 – 3,90 €/kg. en las distintas lonjas de las CCAA, los ingresos de los productores se verían incrementados en torno a 2 €/kg. más, permitiendo obtener una rentabilidad mínima en la campaña 2022.

«Con esta solución se podría mantener la rentabilidad en las explotaciones de almendro tradicional. El esfuerzo del comprador de la pipa retribuyendo al productor por un residuo al que le saca una importante rentabilidad permitiría sostener en un sector que se ha vuelto a ver afectado por circunstancias climatológicas extremas y por el incremento desmesurado de los costes de producción», comentan desde la organización, destacando la importancia de implementar medidas que favorezcan la economía circular en el sector agrario.

SE ESTIMA UNA REDUCCIÓN DE COSECHA DE LA ALMENDRA DE ALREDEDOR DEL 70% 

Asimismo, la organización estima un descenso de alrededor del 70% de media de la producción respecto de la pasada campaña, pudiendo llegar al 90% en determinadas zonas productoras, como Cataluña o Comunitat Valenciana, debido principalmente a los efectos de las fuertes heladas, las lluvias y la sequía en las principales zonas de cultivo.

Unión de Uniones explica que se trata de una reducción que se acumula a la registrada en la pasada campaña. Las heladas ocasionadas por la borrasca Ciril el pasado mes de abril que afectaron a las principales zonas de producción de la mitad norte de España, unido al impacto de la sequía, las lluvias previas y la falta de horas de sol en Andalucía, Murcia y Comunidad Valenciana traerán consigo un descenso pronunciado, y consiguientemente una disminución de las rentas para el productor profesional.

Ante este escenario, desde la organización se volverá a insistir en la demanda de ayudas directas para aquellos productores en zonas de cultivo tradicional que se han cifrado en 125 € / ha. y restablecer así las ayudas de las que gozaba el sector en la anterior PAC y que están todavía configuradas para tal fin. Igualmente, insiste en la necesidad de amoldar las pólizas de seguros agrarios a las peculiaridades del sector.

«Se trata de demandar ayudas excepcionales ante un desastre climático, igualmente excepcional», reclaman desde Unión de Uniones quien ya reclamó esto en la reunión mantenida con la DGPMA el pasado mes de julio.